viernes, 22 de septiembre de 2017

La necesidad de la mala experiencia


Buenos días, tardes y/o noches, depende del momento en el que leas este post. ¿Cómo va todo?
En este post quiero ponerme un poco más seria y hablar de algo por lo que acabo de pasar recientemente. He decidido llamar a este post como “la necesidad de la mala experiencia” por varios motivos. El principal es porque una de las cosas que he comprendido es que, por mucho que nos disguste o duela, el hecho de tener malas experiencias es algo que debemos pasar sí o sí en nuestra vida.

Se debe comprender que, al igual que nos enseña en ying y el yang, para que exista un equilibrio, debe haber algo malo en lo bueno y algo bueno en lo malo, porque eso es la vida, al fin y al cabo. En eso se basa la experiencia además, yo por mi parte he pasado las últimas semanas pasando por más malas experiencias que buenas. Y de todas y cada una de ellas, a pesar de todo lo malo, me ha hecho saber afrontarlo de alguna manera, unas mejor que otras, pero poco a poco, he sido capaz de comprender que si ha sido así es porque estaba escrito que eso no debía pasar.

La necesidad por tanto de recibir malas experiencias es que abres los ojos, ves las cosas desde otra perspectiva, consigues encontrar una filosofía de vida a fin a cómo te desenvuelves ante dicha experiencia. Algo malo solo puede terminar llevando a algo bueno, aunque en un primer momento no lo parezca. Lo sé de buena tinta chic@s.

Las malas experiencias nos hacen vulnerables ante todo y todos, como si fuéramos un vaso de cristal en mitad de un terremoto. Sabemos cuándo empieza pero no cuando termina. Pero, al contrario que el terremoto, ante dicha situación eres tú quién decide cuando parar y seguir adelante. No es fácil en absoluto. En ese momento te crees que es el fin del mundo aunque luego verás que no era para tanto.
¿Mi consejo? Llora. No te reprimas, suelta todo lo que lleves en tu interior hasta sentirte vacio y luego respira hondo. Guardar nuestros sentimientos no nos hace ningún bien porque, cuando menos te lo esperes, explotarás, y en ese momento, soltarás todo tu dolor de forma incontrolable y eso sería mucho peor y con terribles consecuencias. Llorar no nos hace débiles... nos recuerda que somos humanos, y los humanos somos vulnerables, porque amamos, porque sentimos... desnuda tu alma y sincérate contigo mismo sobre tu dolor y cómo te sientes. No tienes que demostrar nada a nadie. Ese es tu momento de liberación, limpia tu alma de todos esos sentimientos negativos que te atormentan. Cuando sueltes la última lágrima, piensa en la situación como tal e intenta comprender por qué sucedió así. No hay necesidad de buscar una respuesta inmediata, de eso se encargará el tiempo. Lo importante es que tengas clara la idea que viene después de ese mal momento, y es sacar una lección de todo ello, para que crezcas como persona, para madurar y evitar que vuelva a ocurrir. No hay necesidad de caer dos veces en la misma piedra cuando sabemos que el resultado va a ser el mismo.
Ahora toca respirar profundamente un par de veces y repetirte a ti mism@ que esto es solo un momento, que pronto estarás mejor y todo habrá pasado. No existe una fecha exacta para saber cuándo estarás bien, eso lo sabrás tú la mañana que despiertes y digas “estoy bien” y lo digas con una sonrisa, porque no es una respuesta a otra persona, es porque realmente te sientes así.

Las malas experiencias, las malas decisiones, nuestros errores, todas y cada una de esas estupideces que nos hacen pasar por un mal momento son las que nos convierte en la clase de persona que somos. Con nuestros más y sobre todos nuestros menos, que nos enseña que, a pesar de todo, somos fuertes y somos capaces de seguir adelante y junto a nosotros, personas que nos quieren y nos apoyan, que intentan que nuestros golpes de realidad no sean tan destructivos.... porque a pesar de todo, siempre habrá alguien que te diga las palabras que más deseas oír en ese momento cuando más lo necesitas, esa persona que se quede a tu lado a llorar por ti.... más fuerte o más débil, no importa, no hay necesidad de estar solo ante lo malo de la vida. No es ser dependiente, es saber cuándo necesitas a alguien a tu lado, y eso nos hace sabios....

Esta pequeña reflexión es lo que he sacado yo después de todo lo vivido. Me he dado cuenta de que por muchas cosas estúpidas que haga, por todas mis malas decisiones.... tengo a gente increíble que se preocupa por mí y me ha hecho darme cuenta de que puedo seguir adelante, que me han dado buenos consejos y sobre todo, ha secado mis lágrimas cuando más lo necesitaba. Estas malas experiencias me han hecho más fuerte, vuelvo a ver las cosas con distintos ojos, ojos que cada vez se vuelven más escépticos que esperanzadores, más distantes, pero en el fondo sin dejar de creer....

Me siento una persona distinta a la que era a principio de verano, no sé si el cambio es para mejor o para peor, lo único que sé con certeza es que necesito hacer más de un cambio, no sólo en mi vida, sino también en mi actitud, si no nunca podré ser feliz del todo.


Espero que os haya gustado este post, si es así y queréis comentar cualquier otra cosa ya sabéis, dejad un comentario por aquí. Estaré encantada de hablar cualquier tema que queráis, nos vemos mis queridísimos Neverlanders! J xxx

lunes, 28 de agosto de 2017

Reseña: Cartas a Julieta


Cartas a Julieta 
Nombre original: Letters to Juliet

País: Estados Unidos

Año: 2010

Género: Romántica

Duración: 105 minutos

Personajes:

Amanda Seyfried como Sophie Hall
Chris Egan como Charlie Wyman
Vanessa Redgrave como Claire Smith-Wyman
Franco Nero como Lorenzo Bartolini
Gael García Bernal como Victor
Lidia Biondi como Donatella
Daniel Baldock como Lorenzo
Milena Vukotic como Jane
Luisa Ranieri como Isabella
Marina Massironi como Francesca
Milena Vukotic como Maria
Oliver Platt como Bobby
Ashley Lilley como Patricia
Luisa De Santis como Angelina (madre de Isabella)

Banda Sonora:

1.- “You Got Me” de Colbie Caillat
2.- “Chianti Country” Reg Tilsley
3.- “Verona” Andy Georges
4.- “Un Giorno Così” de 883
5.- “Per Avere Te” Franco Morselli
6.- “Quando, Quando, Quando” John Houlihan and Eric Pressly
7.- “Sospesa” Malika Ayane and Pacifico
8.- “Per Dimenticare” de Zero Assoluto
9.- “Sono Bugiarda (I’m A Believer)” de Caterina Caselli
10.- “Guarda Che Luna” de Fred Buscaglione
11.- “Love Story” Taylor Swift
12.- “What If” de Colbie Caillat

Tráiler:


Resumen:

Sophie Hall es una joven con el sueño de ser escritora que trabaja para The New Yorker como verificadora de datos. Su prometido Víctor, es un gran cocinero de comida italiana y trabaja para abrir su propio restaurante. Ambos deciden hacer su viaje de novios a Verona, Italia.
Durante el viaje, el adicto al trabajo de Víctor se dedica a mejorar sus dotes de cocina, ignorando por completo a Sophie. Por su parte, ella se dedica a pasear por la ciudad hasta encontrar un pasadizo que conduce a un patio donde distintas mujeres de todo el mundo le escriben “cartas a Julieta” sobre su vida amorosa.
Rápidamente, Sophie queda encantada y descubre algo increíble, hay un grupo de mujeres conocidas como “las secretarias de Julieta” que se dedican a recoger todas las cartas, responderlas y luego enviarlas a sus destinatarias con la esperanza de aconsejarlas. Sophie se une a ellas, encontrado así una carta perdida hace 50 años en la que una chica llamada Claire Smith en 1957 le pedía consejo. Sophie es incapaz de ignorar la carta y, aún siendo algo tardía, decide responder. Pocos días después, aparece un joven inglés llamado Charlie que acusa a Sophie por haber contestado a la carta de su abuela, la cual también ha decidido ir a Italia para encontrarse con su viejo amor. Rápidamente Claire y Shopie comparten una fuerte conexión, lo que hace que Sophie termine acompañando a Claire en la búsqueda de su antiguo amor, Lorenzo Bartollini, junto con las quejas de Charlie, quién piensa que todo eso es una chorrada y una pérdida de tiempo. Tras largos días de búsqueda, conociendo a los distintos Lorenzos del lugar, dan con uno ya fallecido, lo que provoca dudas en Claire y una disputa entre Charlie y Sophie donde este la acusa de no saber que es sufrir una pérdida. Claire entonces la defiende al contarle que su madre la abandonó a los ocho años. Charlie se siente mal y, tras una disculpa al día siguiente, comparten un breve beso al final del día, pero ambos se sienten mal ya que Sophie está prometida. El último día de viaje para Claire y Charlie, entran en un viñedo por capricho de esta, donde encuentran a un joven exactamente igual a su Lorenzo. Claire pide que detengan el coche exactamente igual a su Lorenzo. Claire pide que detengan el coche y a pesar de sus miedos, descubren que ese muchacho es el nieto del Lorenzo de Claire el cual aparece en escena en ese momento. Tras una buena comida, Sophie se despide de ellos y vuelve al hotel con Víctor.  Charlie la persigue para declararle lo que siente, pero llega tarde y decide que lo mejor es dejarla marchar.
Unos meses después Sophie publica su libro y recibe una invitación de boda de Lorenzo y Claire, a la cual asiste después de romper con Víctor. Se encuentra a Charlie allí con otra mujer, Patricia (de quien le había hablado anteriormente), y ella sale corriendo. Charlie la sigue y llega a encontrarla (en un clásico balcón situado) y ella le confiesa que lo ama, pero le dice que vaya de regreso. Por su parte, Charlie le dice a Sophie que aquella mujer no es su ex novia Patricia, sino que es su prima, que lleva el mismo nombre. Él también le dice que la ama y que quiere estar con ella. Sube con Sophie al balcón y luego cae de él accidentalmente. Cuando ella baja, se besan mientras él está tumbado en el suelo. Después todos los invitados de la boda se dirigen hasta ellos

Opinión:

¡Esta película me encanta de cabo a rabo! Reconozco que soy fan de las películas románticas, pero es que esta se lleva la palma, y no solo porque Amanda, la protagonista, sea una de mis actrices favoritas desde que la vi en Mamma Mía!
Además de envolver la película con humor y romanticismo, evoca un gran patrimonio cultural de la pequeña Italia pues, cuando Sophie pasea por las calles de Verona, se para precisamente en la Casa de Julieta,  palacio señorial de origen medieval, reconvertido en museo en época moderna y que se encuentra cerca de la piazza delle Erbe. Es en este lugar donde la tradición popular, mezclando realidad y fantasía, sitúa la casa de la protagonista de la famosa obra de William Shakespeare, Romeo y Julieta, siendo el balcón de la fachada, lugar donde se desarrolla una de sus más conocidas escenas.
Allí, justo a los pies del balcón se encuentra la hermosa estatua de bronce realizada por el escultor italiano Nereo Costantini, que representa a Julieta en una romántica pose. Es tradición acercarse a la estatua de Julieta y tocar su seno. La leyenda dice que si lo haces regresarás a Verona o encontrarás el verdadero amor. ¿A que suena muy romántico? Y lo de la cartas también es cierto, ya que el ayuntamiento hace que 2 veces al año retiren la ingente cantidad de cartas que la gente deja, aunque sería bonito que, al igual que en la película, existieran las secretarias de Julieta y respondieran a todos esos enamorados que buscan su consuelo en Julieta.
Me gustaría añadir, por si alguien más se ha fijado, en el guiño que hace Lorenzo a la película de Titanic, su frase, más o menos textual, viene a decir que ella, Claire, ha perdido a su Jack; él, a cambio, ha perdido a su Rose. Es una manera bonita de decir que ambos han perdido al amor de su vida.
Con ello, no me queda mucho que comentar, ya que, soltaría un señor testamento de alabanzas a la peli o del atractivo actor que interpreta a Charlie Whyman, Chris Egan, y lejos de enrollarme, prefiero dejarlo hasta aquí.


Espero que os haya gustado, y como siempre, si queréis alguna película en concreto, o si me falta algún detalle, lo que sea, solo tenéis que dejar un comentario, nos vemos en la siguiente reseña. Nos vemos mis queridísimos Neverlanders! J xxx 

viernes, 25 de agosto de 2017

Quiero volver

¡Hola Neverlanders!

¡Cuantísimo tiempo! ¿Cómo estáis pasando el verano? Espero que bien :)

Han pasado tantas cosas estos últimos meses.... la verdad es que he echado mucho de menos el blog, sé que, con disculpas no se arregla nada, además de que sé que si de verdad hubiera querido, habría podido haber subido algún que otro post, pero, aún así, los pocos ratos que tenía libre lo último que me apetecía era escribir.
¿Suena mal? Creo que sí jejeje, a ver, si que he estado trabajando en cosillas en mis ratos libres, incluso de HEAVEN, tengo más capítulos en realidad, pero no los he subido aún ya que normalmente tengo una editora con la que suelo discutir el capitulo, corregirlo y demás antes de subirlo, por lo que, al estar en otra ciudad era algo difícil ya que siempre nos ha gustado discutirlo largo y tendido en persona. Mi intención este verano era ponerme al día y subir varios post, tanto de heaven como los que solía subir de películas o libros, pero no pensé que tuviera un verano tan ajetreado, y en lugar de relajarme estoy más estresada que en invierno, aún así, creo que estas semanas previas antes de volver para terminar mi último curso en otra ciudad, me gustaría subir algún capi o hacer alguna reseña, quizá añada un punto nuevo, más personal, para tratar temas varios y así no sé, ayudar, aconsejar o conocernos mejor, ¿os parece buena idea? Ya me comentareis y espero escribir pronto.

                  Nos vemos pronto Neverlanders :) xxx

domingo, 15 de enero de 2017

Propósitos de Año Nuevo tardíos! :) xx

Muy buenas noches Neverlanders! ¿Cómo habéis pasado la Navidad? Espero que estupendamente, y ojalá os hayan traído muchas cositas (entre ellos libros jejeje).

Ya llevamos una semana de vuelta a la realidad y para mí la navidad se ha pasado mucho más rápido de lo deseado. ¿He sido la única? En fin, solo quería felicitaros el año nuevo y de paso hacer como es mi costumbre una lista de propósitos y objetivos para este año, y bueno, compartirla con vosotros a ver si así puedo cumplirlas todas o al menos la gran mayoría jajaja. Empezamos:

1º Aprobar todo el curso
2º Hacer un viaje antes de empezar el siguiente curso
3º Leer más de 30 libros antes de que termine el año (no son muchos, pero dado mi escaso tiempo es una meta justa, claro que si leo más pues mejor que mejor)
4º Ponerme de nuevo en forma (ya no voy al gimnasio y eso me está pasando factura, además de que quiero empezar a practicar yoga para relajarme)
5º Quiero probar cosas nuevas.
6º Decir más “No” a las personas y menos a las cosas que se me presentan.
7º Nada de enamorarme (ahora mismo me encuentro en una etapa egoísta y quiero dedicar este año a centrarme solamente en mí, mis estudios y mi trabajo)
8º Sacarme el carnet del coche (es algo que al necesitarlo lo he ido dejando, pero este verano me gustaría quitármelo de en medio)
9º Organizarme mejor ( de por si ya lo soy, pero al final priorizo en cosas indebidas, por ello quiero ser más aplicada en mis deberes y obligaciones)
10º Postear como mínimo una vez en semana en el blog  me sabe fatal haber dejado de lado todo este tiempo atrás el blog, es por ello que quiero organizarme de tal manera que pueda postear, ya sea de HEAVEN, de cómo me va todo o hacer alguna reseña)
11º Terminar de escribir HEAVEN (que ya va siendo hora)
12º Y por último y sobre todo más importante, adoptar como filosofía de vida todas aquellas vibraciones positivas de la vida.

No sé si son muchas o pocas, pero en todo caso espero cumplirlas junto a vosotros mis queridísimos Neverlanders, ¿vosotros ya tenéis vuestros propósitos? Podéis dejarlas en un comentario e intentar cumplir entre todos nuestros objetivos para este 2017, estoy segura de que  seremos capaces de cumplirlos y tener un año maravilloso.
¡Buenas noches y felices sueños Neverlanders! J xxx


miércoles, 4 de enero de 2017

¡He vuelto! :) xx

¡Cuantísimo tiempo mis queridísimos Neverlanders!

Me siento fatal y no quiero excusarme pero todos estos meses han sido toda una locura total y, en parte, quiero dedicar un poco este post a contar mi experiencia.
Veréis, como ya os comenté, o al menos eso creo, en Septiembre me fui a otra ciudad para poder volver a los estudios. Por suerte, fui aceptada y encontré un piso bastante cerca del instituto donde realizo un ciclo formativo, ya que nunca me imaginé siendo una universitaria la verdad, además que los estudios, aunque importantes, lo que es para mí como que no, o al menos a una escala de dificultad en lo que universidad se refiere. No sé si me he explicado bien jejeje.
El caso es que fue en ese momento cuando todo se volvió loco. Tuve una mudanza bastante más longeva de lo que creía en un principio. Quién diría la cantidad de trastos que posees hasta que las ves negras para poder transportarlo todo a otro sitio. Luego, tuve el problema del internet, mi compañera de piso no lo usaba porque trabajaba, y por tanto no hay. Yo lo necesito, y por no contratar un ADSL que siendo yo sola me salía por el precio de un riñón en el mercado negro, conseguí una tarifa con una banda más ancha a compartir entre mi móvil y mi portátil. No es mucho, pero menos da una piedra, la verdad. Por suerte, en clase dispongo de internet relativamente ilimitado puesto que en nuestro ciclo, la gran mayoría de nuestras asignaturas las damos trabajamos a partir de los portátiles (¡10 puntos para el insti!) Ejem, ejem.

Lo más difícil estaba hecho, ahora solo tenía que acostumbrarme a esa nueva vida. La verdad es que vivir fuera de casa se siente tan extraño. Encima mi compañera de piso se pasó las dos primera semanas fuera de vacaciones y tuve que acostumbrarme sola a todo. Recuerdo que pasé la primera semana durmiendo en el sofá porque odiaba mi cama nueva, no me acostumbraba a despertar en esa casa ni estar con mis padres. Por suerte mi hermana pasó unos días conmigo para no estar sola en ese comienzo, lo que me ayudó bastante a “acostumbrarme”, aunque la verdad es que apenas si salía de casa, solo para ir a clase y poco más. No me atrevía a salir si he de ser sincera. Al principio me sentía realmente estúpida, ¿Dónde estaba mi espíritu aventurero? Una parte de mí deseaba salir y patearme la ciudad hasta caer la noche, la otra parte, sentía un miedo irracional a morir atropellada en esa ciudad sin ley, que me atracaran o robaran las llaves y el móvil, perderme y terminar deambulando sin rumbo fijo por las calles. La verdad es que exageraba un poco (bastante), pero teniendo en cuenta que soy una persona con una orientación bastante pobre, creo que al menos es ligeramente aceptable mi paranolla.

Además, de que no contaba con nadie que me enseñara de primera mano a moverme. Cogí mi primer autobús a las dos semanas de estar en modo ermitaña  creo que más o menos fue cuando empecé a soltarme. También ayudó el hecho de que pasado un tiempo, entró un chico a mi clase del que nos hemos hecho muy buenos amigos y me invitó a su casa a ver una peli, desde entonces hemos quedado muchas veces para ver pelis y el ir a su casa me supone un paseo de niños a pesar de vivir a veinte minutos largos de mí. También estuvo otro chico que nos invitó a este chico y a mí con otros amigos de él a tomar algo un día que la clase terminó antes y nos llevó casi a la otra punta de la ciudad, pero me ayudaron a ser algo más lanzada. Ellos dos son con los que mejor me llevo en clase y son geniales. A veces nos considero el trío lalala y uno de ellos, el de las pelis, dice que somos Harry, Ron y Hermione, algo a lo que le doy completamente mi aprobación.  Con el tiempo he ido teniendo más relación con el resto de personas, también es cierto que desde el principio hubo buenas relación en la clase, y a todos mis compañeras, porque sobre todo somos mujeres, me llevo increíblemente bien con todas y las considero mis amigas, a los muchachos, aunque minoría también jejeje.
He de decir que, a pesar de todo, pasarme más de un año sin estudiar se ha notad, sobre todo lo noté al principio de curso porque cundo daba más de dos horas de clase quería pegarme un tiro, pero sobre todo lo noté en diciembre cuando llegaron los exámenes.  En lugar de hacer uno o dos durante el trimestre, los profesores decidieron ponerlos todos en una semana y media, cosa que en un primero momento, parecía lejano, pero que conforme el tiempo se nos echaba encima se convirtió en algo horrible y terriblemente estresante. Dejando aparte mi agonía, todo esfuerzo obtiene su recompensa, y no solo he aprobado todo, sino que además he obtenido unas notas bastante atractivas y dignas de orgullo para mí que he sido la clásica estudiante de aprobado raspado que solo sobresalía en religión e inglés.

En fin, no quiero aburriros más, solo quería poneros un poco al día de todo lo que ha pasado estos últimos meses en mi vida. La verdad es que, ahora que lo veo, todo ha sido un no parar, durante la semana estaba allí estudiando, viviendo sola, de forma independiente, y los fines de semana, volvía a casa para trabajar durante toda la mañana, dormir casi toda la tarde y pasar un rato con la familia. No digo que esto sirva de escusa, pero si que me evite que me llaméis traidora o hinquéis mi cabeza en una estaca por hereje abandona blogs y mentirosa que prometía postear cuando en verdad no lo hacía jajaja.

Ahora en serio, me despido de todos vosotros, no prometo, pero quiero subir un post para felicitaros el año y la navidad a pesar de la fecha en la que estamos, pero llevo bastante tiempo con este post a medio escribir y quería subirlo ya.

¡Os quiero Neverlanders!! :) xxx

lunes, 10 de octubre de 2016

Reseña 10 Razones Para Odiarte

 10 Razones Para Odiarte: 

*Título original: 10 things I hate about you                                 


*Duración: 97 minutos

*Año: 1999

*País: Estados Unidos

*Director: Gil Junger

*Actores:

Julia Stiles: Kat Stratford
Larisa Oleynik: Bianca Stratford
Heath Ledger: Patrick Verona
Joseph Gordon-Levitt: Cameron
David Krumholtz: Michael Eckman
Andrew Keegan: Joey Donner 
Larry Miller: Dr. Stratford

*Género: comedia romántica.

*BSO:



*Resumen:

La película empieza mostrando el comienzo del día de los personajes que serán la pieza central de la trama de esta película. Empiezan por Cameron, un chico recién trasladado que llega al Instituto Padua se enamora en seguida de Bianca Stratford, una chica bastante popular, al contrario que su hermana Katrina, “Kat”, quién dejó la popularidad para ser una chica arisca y con gran carácter. Su padre, el Dr. Stratford tiene una norma “nada de salir con chicos”. Aunque esa norma cambia ligeramente a  “Bianca puede salir con chicos cuando lo haga Kat”, sabiendo que eso jamás ocurrirá. Cameron, decidido a conquistar su corazón, idea con Michael un plan para conseguirle un chico a Kat. Estos recurren a Joey Donner, el típico chico popular que, además de ser un guaperas que trabaja como modelo es lo que se dice bastante idiota. Cameron lo convence para que intente salir con Bianca pero antes debe lograr buscarle chico a Kat. Rápidamente piensan en Patrick Verona, un gamberro bastante sombrío con una fama bastante dudosa.

Joey le paga a Patrick para que salga con Kat y lo que, en principio fue por dinero, terminó surgiendo el amor y Patrick empieza a sentir culpabilidad al aceptar ese dinero sin decirle nada a Kat. Y aunque ha pensado en romper el trato varias veces, nunca lo hace.
Por otra parte, Bianca cree que Joey realmente le quiere y va detrás de él sin darse cuenta de los sentimientos de Cameron quien no para de demostrárselo siempre que puede. Por suerte para él, Bianca se da cuenta de que Joey es idiota y valora más a Cameron, empezando a salir con él alrededor de la mitad de la película.
 Al final Kat termina descubriendo el trato de Joey con Patrick y después de una pelea, “cortan”. En clase de literatura donde ambos coinciden, les piden hacer un poema. Kat lee el suyo en clase donde deja claro que a pesar de todo, todavía ama a Patrick y este le compra una guitarra sabiendo que ella la deseaba con todas sus fuerzas.
La película termina con ambos besándose mientras suena el tema “I want you to want me” de Cheap Trick.

*Opinión Personal:

Escogí esta peli por curiosidad ya que había oído hablar de ella y a día de hoy la considero una película de mis favoritas, llegando a verla más de tres veces en menos de una semana (y porque la veía online, llego a tenerla descargada y me la veo como un trillón de veces jajaja) y he de decir que tiene todo lo que una película de “comedia romántica” pudiera desear.  Cierto que es que no sobresale por un romance a lo Romeo y Julieta, pero desborda mucho humor y hace que eches un buen rato y muchas risas durante la película que además de no ser muy  larga, es amena y sobre todo muy ambientada para adolescentes. No es la clásica película de chicas, creo que a los chicos también les gustaría mucho esta película.

También es cierto que cuando comencé a verla me mostré algo escéptica porque la veía poco de mi gusto, pero en cuanto fueron pasando los minutos, cambié de opinión totalmente. Los personajes me caían simpáticos, sobre todo Kat, con quién siento gran afiliación por su fuerte carácter, me enamoré como una colegiala de Patrick y me morí de amor con Cameron. Aunque a veces deseaba matar a Bianca por ser tan caprichosa, peeero, luego le cambia el chip y eso hace que conforme avance la peli me caiga mejor, sobre todo en una escena que no diré para evitar los spoilers y que así tengáis ganas de verla jejejeje.

Muy recomendada para esas clásicas noches de fiesta pijamas con amigas o para una de esas tardes de lluvia que te apetece estar en casa y hacer “día de pelis y manta”.
Una de las cosas que más destaca en la película es el poema de Kat casi al final de la peli, el cual dejo aquí abajo:
Odio como me hablas y también tu aspecto.
No soporto que lleves mi coche ni que me mires así.
Aborrezco esas botas que llevas y que leas mi pensamiento.
Me repugna tanto lo que siento que hasta me salen las rimas.
     Odio que me mientas y que tengas razón, odio que alegres mi corazón, pero aún más que me hagas llorar.
Odio no tenerte cerca y que no me hayas llamado.
   Pero sobre todo odio no poder odiarte, porque no te odio ni siquiera un poco, nada en absoluto
             

Aparte, quería dejar la que considero la mejor escena de la peli, o por lo menos para mí. Es romántica, es divertida, también un super spoiler, pero creo que todos adoramos esta escena:



Como siempre, dejaré algunas curiosidades sobre la peli pues, para evitar hacer spoilers, no quiero tampoco ponerme a comentar detalles de la peli y siempre ay datos curiosos que comentar:

Por ejemplo,  que esta película es  una adaptación bastante libre de “La fierecilla domada” de William Shakespeare. Además de las claras referencias que se hacen a Shakespeare en toda la película por la obsesión de la amiga de Kat con este escritor. Aparte, Las dos hermanas protagonistas comparten nombre con las de la obra de William. Además su apellido es Stratford, en clara referencia a Stratford-upon-Avon, donde nació Shakespeare. Por otra parte Petruchio di Verona, pasa a ser Patrick Verona. El colegio se llama Padua como la ciudad de Padua en Italia.

 El director sitúa la historia en un instituto americano, otorgándole así  a Heath Ledger el primer papel USA de su carrera. 

Tuvo incluso una adaptación en televisión. Se emitió una serie basada en la película por ABC Family en Estados Unidos con fecha de estreno el 7 de julio de 2009. La serie era interpretada por Lindsey Shaw como Kat Stratford, Ethan Peck como Patrick Verona y Meaghan Martin como Bianca Stratford. ABC Family anunció el 29 de abril de 2010 que la serie sería cancelada por baja audiencia. El último episodio fue emitido el 24 de mayo de 2010, contando sólo con 1 temporada de 20 episodios.

La película fue nominada a 10 premios, de los cuales ganó 2: el MTV Movies Awards y el Chicago Film Critics Association Awards.

Para los que han visto esta peli es versión original, sabrán de esa curiosidad al ontrario que los que la hemos visto en español o en latino; en un momento dado, Cameron dice: "I burn, I pine, I perish", una cita exacta de "Taming of the Shrew" ( lafierecilla domada).

Al final de la película, cuando Kat en su soneto, describe las 10 cosas que odia de Patrick.

Y bueno, por desgracia, no he encontrado muchas más, pero espero que os haya gustado el post y como siempre, si os ha gustado, si no, si queréis añadir algo o queréis algún post de lo que sea, solo tenéis que dejarme un comentario por aquí.

¡Nos leemos en el siguiente post! ¡Mil besos Neverlanders! :) xx

martes, 20 de septiembre de 2016

Capitulo 52

Termina de cantar dejando la última frase en el aire y me observa esperando una respuesta. Todo el público queda sumido en un tedioso silencio que hace que sienta más miedo en mi cuerpo. De pronto me doy cuenta de que hay lágrimas en mis ojos. Estoy conmovida y aunque siga odiando lo que hizo, no puedo achacarle toda la culpa cuando me suplica tanto perdón. Mis sentimientos por Leo siguen ahí y su canción los ha avivado más. Sé que le amo y él me acaba de demostrar que me ama más de lo que pensaba. Me muerdo el labio inferior antes de asentir varias veces y soltar su mano para rodear su cuello y abrazarle. Todo el mundo a nuestro alrededor suelta un largo “oohhhh” seguido por un gran aplauso.
- Entonces… ¿Me perdonas? - me susurra el oído.
- Yo.... - digo entre lágrimas. En lugar de responder asiento varias veces abrazándolo con más fuerza. Lo último que me esperaba era esto…. Leo me ha dedicado una canción.
- Emma, te quiero.
- Te quiero Leo... - respondo con un hilo de voz.
- Prometo no hacerte daño, quiero volver a aquello que fuimos. No soporto más la idea de estar a tu lado sin poder estar como siempre… sin poder besarte o con miedo de que huyas en cualquier momento - me dice con voz suave.
- Creo que todos nos hemos conmovido con nuestro hermano aquí presente. Leo eres todo un romántico - escucho la voz de Aaron en el escenario que interrumpe nuestra escena para darnos más privacidad. - Supongo que nadie se esperaba esto y qué mejor momento para una buena disculpa que el día de los enamorados, ya son más de las doce así que buscad a vuestra persona especial y decidle lo importante que es para vosotros.
- Emma, ¿vendrías a pasar la noche conmigo?
- Leo yo... prometí volver a casa... - respondo dudosa alejándome ligeramente de él para mirarle a los ojos.
- Por favor... prometo no hacer nada. Solo quiero pasar la noche contigo - me pide.
- No creo que…
- Por favor Emma, vuelve a casa…
- Leo de verdad que no….
- Por favor, por favor – me suplica. – Sólo así sabré que esto es real….
- Yo…bueno, vale…. - cedo no muy convencida. A Leo se le ilumina el rostro y casi juraría que si no fuera porque estamos donde estamos, se me echaría encima sin pensarlo.
- Vámonos - dice cogiendo mi mano.
- ¿Ahora? - pregunto sorprendida.
- Te quiero para mí solo - responde levantándome de la silla.
- Emma ve - escucho de pronto. Ivana me sonríe al mismo tiempo que me hace señas para que me vaya tranquila. Durante unos segundos había olvidado por completo donde estábamos. - Le diré a tu madre que te quedas en mi casa.
- Pero...
- Nada - me interrumpe. - Ve que yo me encargo de todo.
- Gracias - respondo sincera. Observo a Daniela que, lejos de mirarme mal como al principio de la noche, también me sonríe sincera antes de entrelazar sus manos con las de David. Me vuelvo hasta Leo y ambos abandonamos el local sin decirle nada a nadie mientras el grupo de Leo se despide del público que dejó de prestarnos atención desde hace rato. Leo me lleva hasta su coche sin soltarme la mano ni un solo segundo. Casi me ha parecido verle poner mala cara cuando ha tenido que soltarme al llegar a su coche.
*****
No sé cómo, en algún momento del trayecto me quedé dormida justo cuando sonaba en la radio un tema de Christina Perry… “Thousand years”… Antes de poder abrir los ojos noto una sensación que extrañaba que me hace despertar del trance. Cuando consigo abrirlos, veo a Leo a mi lado con su boca pegada a la mía. Sus labios están cálidos y su lengua bordea los míos de forma sensual antes de abrirse paso por mi boca hasta encontrar mi lengua. Su mano descansa en mi muslo y aunque quiero decirle que me prometió comportarse, mi yo interno grita con pompones en la mano que siga. Sus besos son adictivos y son algo de los que difícilmente podría cansarme.
- Nena – gime en mi boca. – Te…eché mucho…de menos… - dice entre beso y beso. Su mano asciende de forma insinuosa por mi muslo hasta acercarse a la zona cercana a la ingle. Inconscientemente cierro las piernas evitando así que continúe. - ¿Qué ocurre? – pregunta apartándose de mí.
- Me prometiste que te comportarías – le recuerdo.
- Lo siento – se disculpa. – Ya sabes que me cuesta mantener el control cuando se trata de ti.
- Lo sé – asiento. – Estoy cansada – le digo en un intento de distraerlo. Aunque es cierto, pasé la noche anterior consolando a Alex hasta que conseguí que se acostará a más de las cuatro de la madrugada.
- Entonces vamos.
Salimos del coche y subimos hasta su piso sin apenas hablar. Creo que ninguno sabe muy bien cómo romper la situación tan incómoda que se acaba de establecer entre nosotros. Leo siempre quiere…. Bueno, acostarse conmigo. No es que no quiera, me gustan mucho esos momentos con Leo, pero no quiero volver a sentirme tan mal como la última vez que lo hicimos…. Nada más entrar, Leo me lleva de la mano hasta su cuarto donde se acerca al armario y empieza a sacar ropa.
- Espero que no te importe si te doy algo de mi ropa para dormir.
- No sería la primera vez – contesto recordando cuando dormí con su sudadera o cuando me vestí con su camiseta en mi cumpleaños
- Cierto – responde con cierta sonrisa pícara. - ¿Tienes frío?
- No, estoy bastante bien.
- Bien, toma – dice dándome una camiseta básica azul de manga corta. – Si tienes frío te busco una larga y un pantalón.
- Con esto me apaño bien por ahora…. ¿me dejas un momento?
- ¿Para? – pregunta extrañado.
- Leo, voy a cambiarme – le digo zarandeando la camiseta cerca de su cara.
- ¿Y por ese motivo he de irme? – pregunta sin comprender. – Emma, te he visto desnuda varias veces además de las veces que hemos….bueno ya sabes. Creo que dejarte intimidad para que te desnudes a estas alturas es una chorrada.
- Pero antes era distinto porque estábamos saliendo – respondo molesta. – No te cuesta nada ser un caballero y hacer lo que te pido.
- Emma, me da igual como te pongas – dice tajante. – No voy a volver a apartar mis ojos de ti nunca más – trago saliva nerviosa y me doy la vuelta sin responderle notando como mis mejillas comienzan a arder. Me acerco hasta la cama y me siento para poder desabrocharme los zapatos, me levanto ligeramente para quitarme las medias bajo la atenta mirada de Leo, lo que hace que mis dedos se vuelvan más torpes y no consiga desabrocharme la falda.
- Joder – mascullo después de un rato.
- ¿Quieres ayuda? – pregunta con cierto tono de diversión al verme sufrir.
- ¿Tú qué crees? – pregunto exasperada.
- Anda ven – me levanto molesta hasta él. Y éste con una sonrisa en los labios me pega rápidamente a él y me envuelve entre sus brazos por la espalda.
- Creí que ibas a bajarme la cremallera – digo con cierto reparo. Aunque en el fondo me gusta que me abrace así.
- Y estoy en ello – dice al mismo tiempo que noto como sus dedos se mueven en dirección a la cremallera y la baja sin ninguna dificultad. En seguida la falda cae al suelo mientras sus manos ascienden por mis caderas hasta llegar a la camiseta y, poco a poco subirla hasta pasarla por mis brazos, después por mi cabeza y lanzarla a la cama. Antes de poder apartarme si quiera, noto la respiración de Leo en mi nuca e inspiro nerviosa. – Emma, estás más sexy de lo que recordaba – dice antes de posar sus labios en mi cuello. – Te quiero Emm, te quiero con locura – susurra en mi piel antes de volver a besarme. Sus dedos empiezan a trazar líneas por mis brazos provocando que un escalofrío me recorra el cuerpo. Sigue un reguero de besos desde el cuello hasta la clavícula haciéndome cosquillas con su pelo debajo de la oreja. Su mano derecha acaricia mi vientre al contrario que su mano izquierda, que ya ha subido hasta alcanzar la copa de mi sujetador.
- Leo… - lo llamo con voz estrangulada. Traicionada por mi propia voz, intento mentalmente luchar contra mis necesidades y alejar a Leo. Cosa que resulta cada vez más difícil al notar cómo me acaricia el pecho al mismo tiempo que me clava a su amiguito por detrás. – Leo… - insisto.
- Mmmm – gruñe justo cuando muerde el lóbulo de mi oreja que hace que un gemido escape de entre mis labios.
- Para… - le pido.
- Emm….por favor….- me pide con voz ronca. Con ambas manos ahora en mis pechos, me agarra con más fuerza, pegándome así más a él. Noto su excitación y por mucho que me desee, no quiero volver a dejarme llevar por mis hormonas. Sacando fuerza de donde no había, consigo coger sus manos y alejarlas de mis pechos hasta conseguir separarme de él. Con cierto jadeo por mi parte, me coloco bien el sujetador y vuelvo a la cama para ponerme su camiseta.
- Si sigues haciendo esto no volveré a venir aunque me supliques.
- No pretendía hacerte sentir incómoda – se disculpa. – Emm, me has perdonado y….
- ¿Y qué Leo? ¿Pensabas que solo por decir que te perdono ibas a quitarme las bragas esta noche? – pregunto molesta.
- No quería decir eso – se defiende.
- Pues lo parecía – mascullo pasándome la camiseta por la cabeza y cubrir mi cuerpo de la mirada de Leo. Este me observa con cierta chispa en la mirada.
- Joder Emma – maldice pasándose la mano por el pelo.
- Nada de “joder” – digo poniendo los brazos en jarras al mismo tiempo que me giro y lo encaro de frente. – Leo siempre haces lo mismo. Recurres al sexo para todo. No soy tu juguete para que te desfogues siempre que quieras.
- ¡Eso no va así! – exclama elevando el tono. – Emm, intenta comprenderme por un momento, ¡maldita sea! Estoy cansado de cagarla siempre contigo, ¿vale? No quería hacer nada de esto, pero soy un hombre y tengo necesidades. Me cuesta mucho no pensar en cosas obscenas cuando te veo ligeramente desnuda… o en este caso con mi camiseta – dice mirándome con cierto brillo en la mirada. Respira hondo antes de acortar la distancia entre nosotros y volver a hablar, pero ahora en un tono más suave. – Emm, te deseo como nunca lo hará otro hombre, y ya no te cuento hasta que punto me vuelves loco. No pensé que aceptarías, me sorprendió mucho cuando cediste y no quería hacer nada que te incomodara, pero me ha costado contenerme al quitarte la ropa después de tanto tiempo sin tocarte… La última vez me dejaste hacerlo, pero en cuanto te despertaste… te fuiste corriendo…. Me quede solo, pensando por qué te marchaste…– dice deprimido. - Te largaste con cara de arrepentimiento y prohibiéndome volver a tocarte. Eso me mató Emma, no fue justo y lo sabes. – Suelto un largo suspiro antes de acercarme a él con los brazos cruzados bajo el pecho.
- No quiero hacer un drama de esto esta noche – suspiro agotada. – Leo, quiero hacerlo contigo. Sabes que me gusta….pero la última vez me sentí fatal después….no sé cómo explicarlo, pero me sentí tan mal, como si un agujero se hubiera instalado en mi pecho - explico con cierto dolor por el recuerdo. Una imagen de mí llorando en el autobús mientras hablaba con Naim se instala en mi mente. – Ya te he perdonado, pero debes darme un poco más de tiempo hasta que vuelva a sentirme bien al tener contacto contigo.
- Estoy harto de esperar Emma – replica. – Joder estoy cansado de no poder tocarte, de darte espacio y luego nada – estalla.
- ¿De quién fue la culpa? – pregunto frunciendo el ceño.
- No lo vas a olvidar, ¿eh? – responde con desdén. Suelto un largo suspiro mientras intento salir de esta.
- Leo, no quiero discutir…por favor – le pido. - Esta noche no – me llevo la mano a la frente entrecerrando los ojos.
- Yo tampoco… - se relaja un poco antes de volver a hablar. – Emm, quiero que volvamos a ser una pareja, pero es difícil si no dejas de poner restricciones o echándome en cara mi error….
- Lo sé – asiento. – Esto va a ser algo que nos va a costar. Será un camino un poco más largo y puede que difícil, solo espero que valga la pena – digo intentando convencerme sobre todo a mí misma. – No quiero discutir esto justo en este momento, la verdad. Ahora solo quiero pensar en que te he perdonado y en que estoy aquí – digo abriendo los brazos y abrazándolo. Leo se relaja y me devuelve el abrazo – Y que voy a pasar la noche en tu piso – sigo al mismo tiempo que busco sus ojos. Cuando los encuentro estos se ven más radiantes que hace unos segundos. – Y que vamos dormir juntos…. – le susurro esto último antes de ponerme de puntillas y darle un breve beso en los labios.
****
¿Qué hora es? Esta todo muy oscuro y Leo me está aplastando con su cuerpo….Anoche después de besar a Leo, se desnudó quedando solo con un bóxer militar y nos metimos en la cama. Accedí a que me abrazara mientras hablábamos de música y de películas. Ninguno quería seguir discutiendo así que preferimos dejarlo para otra ocasión y terminar la velada en harmonía o al menos hasta que yo me quedara dormida.
- Leo… - lo llamo en voz baja. Me tiene agarrada de tal manera que soy incapaz de liberarme. Su cabeza descansa en mi pecho mientras sus piernas se entrelazan con las mías. – Leo… - insisto al mismo tiempo que intento moverme. ¡Madre mía! ¡Esto es imposible! Me sigo moviendo a ver si con eso logro que al menos me libere. Solo consigo que gruña y mueva su cabeza entre mis pechos. Un momento….no llevo sujetador…. ¿cuando me lo quité? No recuerdo haber hecho nada con Leo…. ¿verdad? Respiro aliviada al notar que si tengo las bragas puestas e intento llamar a Leo de nuevo. – Leo despierta….me aplastas.
- Mmmmm – gruñe. – No…. Un rato más… – dice con voz grave.
- Leo deja de hacer el tonto, en serio me vas a aplastar las tetas.
- ¿Emm? – alza la vista y abre los ojos. – Buenos días – dice con una amplia sonrisa. – No recordaba lo maravilloso que era despertar a tu lado – sonríe antes de restregarse por mi pecho.
- Leo me parece muy bonito, pero en serio, me cuesta respirar.
- Uppss, perdona – afloja sin llegar a soltarme pero su cabeza sigue en el mismo sitio, lo que hace que me replantee cierta duda.
- Leo…. ¿tú me has quitado el sujetador?
- Sí – asiente. - ¿Quién si no?
- ¿Por qué? – pregunto en tono reprobatorio.
- No parecías cómoda con él – se encoje de hombros.
- Eso no te da motivo para quitármelo – mascullo.
- No hice nada – me dice de forma inocente.
- ¿De verdad?
- No - se ríe.
- ¡Leo! – chillo intentando apartarme, pero solo consigo que Leo me abrace con más fuerza mientras se ríe.
- Perdona, perdona – se disculpa entre risas. – Emma por Dios que no te violé…solo te las toqué un poco….son muy suaves.
- Eres un capullo – lo insulto fulminándolo con la mirada.
- Si te gustó – se defiende. – No dejabas de gemir y cuando paré me hiciste pucheros. ¿Sabes lo que me costó no seguir hasta el final?
- No si encima es mi culpa – digo irónica.
- Si anoche me hubieras dejado…. – murmura, pero le he oído.
- Leo sabes perfectamente por qué no te dejé.
- Sabes que quieres Emm, te encanta lo que te hago y cómo te hago sentir. Deja que lo haga, sino quieres aceptarlo en voz alta lo entenderé, pero no me niegues lo que es evidente para ambos.
- No tengo por qué admitir nada – respondo después de varios segundos. Leo suspira y se hunde entre las sábanas. – ¿Leo que ha…ahhhh! – chillo cuando noto como me baja las bragas. Intento detenerle, pero antes de poder agarrarlas, Leo ya las ha dejado al otro lado de la cama. Sale lo justo de entre las sábanas para mirarme a la cara - ¿Qué vas a hacerme? – pregunto seria pero con cierto temblor en el cuerpo. No quiero que me obligue, no quiero volver a llorar después de hacer el amor con él.
- Nada – dice serio.
- ¿Y por qué me has quitado las bragas? – pregunto sin comprender a qué juega.
- Quería ver hasta qué punto te asusta intimar conmigo – dice terminando de salir de entre las sábanas. – No quiero que tiembles cada vez que insinúe que quiero tener sexo contigo. ¿Tanto te…. aterra? – pregunta con cierta angustia en la voz.
- No es que me aterre… - respondo agachando la vista. – La última vez me sentí forzada porque no parabas de decir que “me necesitabas”. No quiero sentir que debo hacerlo porque te hice daño. Si lo hago es porque realmente quiero.
- Nunca quise que lo vieras como una obligación – posa sus manos en mis caderas sin apartar su mirada de mí. – Lo siento…. No quería asustarte antes – me dice más suave.
- Pues lo has hecho – respondo y Leo posa su frente junto a la mía.
- Emma te quiero mucho, eso ya lo sabes y aunque anoche dije que estaba harto de esperar….vale, es cierto, estoy cansado de esperar, pero merecerá la pena si vuelves a ser la de antes.
- Te quiero – digo antes de posar mis labios sobre los suyos. Este me corresponde al mismo tiempo que me estrecha hacia él de nuevo.
- Si tiemblas quiero que sea de placer Emm, no porque te aterre lo que te pueda hacer – dice nada más terminar de besarnos. Me pega a él y con un rápido movimiento me coloca sobre él – Fui un idiota que se dejó llevar por las hormonas – me dice con cierto disgusto. – Emm te deseo más que a nadie de este mundo… te quiero muchísimo y si fuera por mí, no dejaría de hacerte el amor una y otra vez hasta que cayera la noche…
- Leo yo….
- No Emm, es tu cuerpo – me interrumpe. – Y yo no debo obligarte…. Aaron me lo dejó muy claro.
- ¿Aaron? – pregunto curiosa.
- Si ehhh…me ha aconsejado…un poco y bueno… quería dejar de ser tan capullo – dice mordiéndose el labio inferior. – Quiero ser un buen novio para ti Emma. No eres una chica cualquiera con la que acostarme hasta que me canse, eres mía y quiero cuidarte…
- ¿Soy tuya?
- Eres mía – repite con una sonrisa entre sus labios antes de tirar ligeramente de mí e impactar su boca con la mía para unirnos en un beso perfecto….
Me muerdo el labio inferior antes de asentir varias veces y soltar su mano para rodear su cuello y abrazarle....