miércoles, 27 de abril de 2016

Reseña: After

SAGA AFTER
After: Aquí empieza todo

*Título original: After

*Autor: Anna Todd

*Fecha: 2014

*Editorial: Planeta Internacional

*Número de páginas: 570

*Idioma original: inglés

*Traducción: Castellano, francés

*Género: romántica, erótica

*Fenómeno Wattpad.

*Página web: www.serieafter.com

*Sinopsis:

Tessa Young se enfrenta a su primer año en la universidad. Acostumbrada a su vida estable y ordenada, su mundo se tambalea cuando conoce a Hardin, un chico guapo como borde, inquietante, lleno de tatuajes, y de aparente mala vida. Desde el primer momento se odian.
Pertenecen a dos mundos distintos, pero pronto se harán más que amigos y nada volverá a ser igual.
Hardin y Tessa deberán enfrentarse a muchas pruebas para estar juntos. La inocencia, el despertar a la vida, el descubrimiento del sexo…las huellas de un amor tan poderoso como fuerza del destino.

 After: En mil pedazos


*Título original: After We Collied

*Autor: Anna Todd

*Fecha: 2014

*Editorial: Planeta Internacional

*Número de páginas: 633

*Idioma original: inglés

*Traducción: Castellano, francés

*Género: romántica, erótica

*Fenómeno Wattpad.

*Página web: www.serieafter.com

*Sinopsis:

Tessa se acaba de despertar de un sueño. Es consciente de que era demasiado bonito para ser cierto… ¿Es posible volver a sonreír cuando todo acaba?
Ella y Hardin parecían hechos el uno para el otro, como dos almas gemelas, pero él lo ha roto todo en mil pedazos. ¿Cómo ha podido ser tan ingenua? Después de lo que ha hecho, Hardin deberá luchar como nunca para recuperarla.
¿Estará preparado? ¿Se puede perdonar todo?

 After: Almas perdidas

*Título original:  After we fell

*Autor: Anna Todd

*Fecha: 2015

*Editorial: Planeta Internacional

*Número de páginas: 792

*Idioma original: inglés

*Traducción: Castellano, francés

*Género: romántica, erótica

*Fenómeno Wattpad.

*Página web: www.serieafter.com

*Sinopsis:

El amor de Tessa y Hardin ya ha sido complicado en otras ocasiones, pero ahora lo es más que nunca. ¿Su vida no volverá a ser como antes?
Justo cuando Tessa toma la decisión más importante de su vida, todo cambia. Los secretos que salen a la luz sobre su familia, y también sobre la de Hardin ponen en duda su relación y su futuro juntos. La vida de Tessa empieza a desmontarse, nada es como ella creía que sería. Tessa sabe que Hardin la quiere y hará lo que sea para protegerla, pero existe una diferencia entre querer a alguien y poder vivir con esta persona.

Ahora mismo, estas dos almas perdidas viven rodeadas de celos, odio y perdón. Tessa nunca ha sentido nada igual por nadie, pero empieza a cuestionarse si todo esto vale la pena. El amor bastaba para mantenerlos juntos, pero ahora ya no está claro lo que dictan sus corazones.

After: Amo infinito

*Título original: After ever happy

*Autor: Anna Todd

*Fecha: 2015

*Editorial: Planeta Internacional

*Número de páginas: 560

*Idioma original: inglés

*Traducción: Castellano, francés

*Género: romántica, erótica

*Fenómeno Wattpad.

*Página web: www.serieafter.com

*Sinopsis:

La historia de dos almas gemelas que no pueden estar separadas, pero que no saben cómo estar juntas.
 El amor es pasión y complicidad, pero también es aprender a conocer al otro y hacer juntos un proyecto común. El amor de Tessa y Hardin nunca ha sido fácil, pero cada desafío que han afrontado ha hecho su unión más y más fuerte. Pero ¿podrán afrontarlo todo?
Cuando la verdad sobre sus familias sale a la luz, Tessa y Hardin descubren que, en el fondo, no son tan distintos como creían… Tessa ya no es la chica buena, simple y dulce que llegó a la universidad, y él no es el chico cruel y malo del que se enamoró. Ella pronto se da cuenta de que es la única que lo entiende. Es la única capaz de calmarle... él la necesita. Pero el secreto que esconde es tan grande que Hardin se aleja cada vez más de todo y de todos, incluso de la que parece ser su alma gemela…

Before: Antes de ella

*Título original: Before

*Autor: Anna Todd

*Fecha: 2015

*Editorial: Planeta Internacional

*Número de páginas: 480

*Idioma original: inglés

*Traducción: Castellano, francés

*Género: narrativa

*Página web: www.serieafter.com

*Sinopsis:

Nunca imaginó que la vida podía ser así, pero si lo hubiera hecho tampoco le habría importado. No le interesaba nada, ni él mismo hasta que llegó ella.
 Antes de ella estaba vacío, antes de ella no sabía lo que era la felicidad o la plenitud, y éste es su viaje hacia su vida con ella.» Este nuevo libro, explora la historia del amor infinito entre Tessa y Hardin desde otro punto de vista. Narrada por Hardin y otros protagonistas de la serie, descubrirás nuevas historias, nuevos momentos y una nueva mirada a la historia de estas dos almas gemelas.

*Comentario general de la saga: Esta colección de la mano de la escritora primeriza Anna Todd, es una historia que se divide en dos tipos de opiniones. O te encanta o la odias, ese es el efecto de estos libros. Yo pertenezco al grupo de “me encanta”, pues, cuando lo leí por primera vez tuve una oleada de sensaciones por todo mi cuerpo. Era un libro tan distinto a lo que yo estaba acostumbrada a leer, que no podía parar. Me metí de lleno en la piel de Tessa de tal manera que sentía su dolor, su enfado, su alegría…Anna Todd supo escribir de forma tan perfecta que consiguió que formaras parte de ese amor infinito en cada línea, párrafo, libro… He de decir que la saga me encanta, todos los libros poseen ese carisma, esa frescura. Las ganas de saber que pasará, quieres saber que hará Hardin para compensar a Tessa, cómo reaccionara ella ante las mentiras de Hardin o como los otros personajes intervendrán para ayudar o por el contrario, intentar hundir su relación.

Esta colección está catalogada para novela juvenil, pero creo que es más bien novela juvenil pero para lectores más adultos, pues contiene escenas realmente explícitas en el sexo y su lenguaje es de la jerga que usamos los adolescentes/adultos y por tanto usan muchas palabras malsonantes. Aunque tampoco lo estoy censurando ni mucho menos, al contrario, como escritora, me parece bien la forma en la que Anna ha redactado su libro, enfocando el sexo como algo normal, detallando en vez dejarlo a la imaginación o decorándolo para que se vea como “algo bonito”. Anna se ha ceñido a contarlo todo tal y como es, y es estupendo que haya esa libertad literaria. No digo por ello que este libro lo tenga que leer cualquiera, pues creo que esto sería más indicado para lectores de dieciséis o más, para arriba. Aunque en estos tiempos que corren, los niños saben más que los adultos y no creo que se asusten por leer esto.

Algo más para complementar es, que a pesar de que no alberga nada nuevo en la literatura, pues es el clásico de chico malo se enamora de la chica tímida e inocente y cambia por ella, está escrito de tal manera que parece como si fuera algo novedoso. Hardin es el chico malo, pero que esconde tantas cosas… como lectora, reconozco que me enamoré perdidamente de Hardin y no podía dejar de leer y pensar “cuando sabremos más sobre él” o “¿por qué actúa así?”  Me sentía terriblemente identificada con Tessa en el ámbito de ser una chica curiosa y, al igual que ella, me moría por conocer todos los detalles que esconde el chico tatuado.
Creo que es una buena historia, y yo la doy más que recomendada a todos los lectores que les guste el tema romance, erótico y las historias de amor con tejemanejes que impiden a los protagonistas estar a gusto cinco minutos.
Es cierto que el último libro “Before” ha sido bastante criticado, pues muchas han comentado que les recuerda al primer libro y tal, pero yo estoy en desacuerdo con ellas. Es cierto que cuenta algunos aspectos del primer libro, pero luego cuenta otros detalles de los demás libros desde su opinión y se narra sucesos acontecidos después del último libro de la saga o las historias de los otros personajes. Eso también ha sido criticado, sin embargo, a mi sí que me ha gustado ese detalle, pues solo así sabes el por qué del comportamiento de esos personajes.
Si ya has leído esta saga y te has quedado con ganas de más, Anna Todd tiene pensado sacar dos libros más, pero contando la historia de uno de los personajes secundarios, Landon Gibson. Actualmente está publicando en wattpad el primer libro llamado “Nothing more”.

Anna Todd obtuvo todo su éxito y fama a través de la plataforma social llamada “Wattpad”, donde empezó a escribir como afición, pues esta historia surgió como fanfiction sobre la banda británico-irlandesa One Direction, donde Hardin Scott era originalmente Harry Styles y el resto de sus amigos sus compañeros de grupo. Solo que tras obtener ese éxito y publicarlo, tuvieron que cambiar los nombres. Este dato es conocido sobre todo para las directioners, pero por si otras personas no lo saben, yo he querido comentarlo.

Aquí dejo el enlace de un blog donde podéis descargar los libros por si nos los tenéis, los queréis y un largo etc…Dadle la gracias a la dueña o dueño del blog ¿eh? ¡Disfrutadlos! J xx

http://www.minceraft.cl/index.php/romance/item/659-after-pdf-todos-los-libros-anna-todd

domingo, 24 de abril de 2016

Capitulo 36

¿Por qué tenían que estar precisamente juntos? ¿Por qué? ¿Cómo se supone que voy a hablar con Naim sin que Leo se entere de lo que ha pasado y cómo voy a hablar con Leo sin armar una pelea monumental? Tal vez si consigo separarlos….pero no sé cómo…no puedo separarlos personalmente sin que sospechen de algo… Veo entonces entrar a Aaron e Ivana y me acerco a ellos.
- Aaron, ¿puedo pedirte un favor sin tener que darte ningún tipo de explicación? – pregunto atropelladamente.
- Concederte un favor, a la amiga de mi novia, sin ningún tipo de explicación y sin saber qué intenciones pueden repercutir…– cavila escéptico- Claro – responde con una sonrisa. – Pide por esa boquita.
- Gracias – digo. – Necesito que distraigas un momento a Leo y lo separes de Naim. – Aaron me mira extrañado, pero entonces Ivana responde por él.
- Tranquila, nosotros nos encargamos de eso – me guiña un ojo y me da un apretón de manos para saber que cuento con su apoyo.
- Muchas gracias – ambos me dedican una sonrisa franca y observo cómo se acercan a estos. Aaron habla con Leo y veo como se alejan y dejan a Naim con Ivana. Momento que aprovecho para cercarme.
- ¿Naim? – pregunto con cierto miedo. Este se gira y me observa, primero con sorpresa, pero después con una sonrisa.
- Hola Emma, feliz Navidad – se acerca y me besa ambas mejillas.
- Feliz Navidad – respondo con una sonrisa un poco más tranquila. Jugueteo con mis dedos sin saber que decir. Naim tampoco hace un gran esfuerzo por sacar un tema, así que es Ivana la que se encarga de hacer algo.
- Bueno chicos, yo me voy a buscar a Aaron, pasadlo bien. Y por cierto, Emm me encanta tu collar. – Ivana se va en la dirección en la que se fueron Leo y Aaron y observo cómo Naim deja de mirar al suelo y observa el colgante que llevo alrededor de mi cuello.
- ¿Te gustó? – pregunta.
- Mucho – respondo con una sonrisa. - ¿Podemos hablar fuera un momento?.....Por favor.
- Claro – asiente, pero antes de salir coge su copa y me ofrece a mi otra. Abastecidos de alcohol, nos dirigimos a la puerta y nos quedamos en un apartado más solitario, lejos del ruido y de la gente. - ¿Qué ocurre?
- Yo ehhh…. – empiezo dubitativa y le doy un sorbo a mi bebida para tranquilizarme. Ya me he tomado algunas copas, así que, aunque voy bien, noto cierto achispamiento en mí. – Naim…quería haberte dado las gracias por venir a mi fiesta, pero tuve que irme y no pude despedirme.
- Lo sé, me lo dijo una de tus amigas.
- ¿Por qué fuiste a mi casa al día siguiente? – pregunto con nerviosismo.
- No me dijo el motivo por el que te fuiste, así que quise saber si estabas bien – se encoge de hombros y le da un sorbo a su bebida.
- Sí, estaba bien….es solo que mi sorpresa de cumpleaños incluía que me raptasen, pero podrías haberme llamado…. – me muerdo el labio inferior sin saber que otra cosa decir. – Gracias otra vez por el collar….pero no puedo aceptarlo….
- Emma, te llamé varias veces durante el fin de semana – responde como si fuera obvio. -¿Y por qué no puedes aceptarlo? Es un regalo.
- ¿¡Qué!? – debe haber un error. – Naim, mi móvil estuvo conmigo todo el fin de semana y no recibí ni una sola llamada – intento recordar todos los momentos del finde y no encuentro ninguno en el que escuchara mi móvil sonar.
- Pues es cierto – dice con cierto tono que me cuesta identificar.
- Si hubiera visto tus llamadas, te habría respondido. Además, yo te he llamado estos días y no me lo has cogido tampoco – esto es bastante raro.
- Eso es porque se me ha roto y lo están arreglando.
- ¿Se te ha roto? - eso mismo dijo Daniela, pienso para mis adentros.
- Sí, se me rompió el domingo. Quedé con los amigos un rato, dejé el móvil en un mal sitio y se me cayó.
- Que torpe – me río.
- No soy torpe, solo un poco despistado – se ríe conmigo. – Y ahora en serio, ¿no te gusta mi regalo? Me duele que digas que no puedes aceptarlo.
- Es que tiene pinta de ser muy caro y me cuesta aceptarlo – respondo con sinceridad. – No tenías por qué gastarte tanto dinero en mí.
- Menuda eres – me reprende en broma. – Emma, no es tan caro como crees, es solo un regalo, acéptalo sin más – me dice mientras posa su mano en mi hombro. - Trabajo y tengo un buen sueldo, no me voy a arruinar por una cadenita – me tranquiliza con una sonrisa.
- ¿Lo dices en serio? – pregunto aún con dudas.
- Sí, además – se acerca hasta mí, quedando a muy poco centímetros de distancia y cogiendo el colgante con cuidado de no hacerme daño. – Te queda muy bien.
- Muchas gracias Naim – sonrío con cierto nerviosismo. Que esté tan cerca hace que se me acelere el pulso.
- Deberíamos volver – me recuerda. – Leo se preguntará dónde me he metido.
- Seguro – Casi me había olvidado de él. Aunque conociéndolo, más que en Naim, pensará dónde demonios estoy yo.
Mientras nos dirigimos al interior del local respiro aliviada por haber solucionado el tema con Naim, ahora solo me queda Leo, quién supone el mayor problema. Debería dejar este tema para otro momento, pero no puedo retrasarlo más. Necesito despejar mis dudas sobre él, no puedo mantener una relación seria si solo hay secretos, mentiras y supuestamente engaños….este fin de semana me ha demostrado varias facetas, desde la más dulce hasta la más salvaje, pero aún necesito saber más de él. Sé que es un tema delicado, pero si ha bebido, que es lo más seguro, tal vez me sea más fácil sacarle la verdad. “¿por muy dolorosa que esta pueda llegar a ser?” pregunta mi yo interno. “Sí, y ahora cállate”, respondo a esa metomentodo. Llegamos hasta Leo que está hablando con alguien que no conozco, se separa de él y nos observa.
- Mira a quién me he encontrado fuera bebiendo sola – dice Naim nada más estar los tres a la misma altura.
- Emma, ¿qué hacías fuera sola? – pregunta con cierto tono de “jovencita te has metido en un lío”. Observo de reojo a Naim y aunque me encantaría matarlo por decirle eso a Leo, en el fondo agradezco que haya dicho que estaba sola y no con él.
- Estaba algo mareada con tanta gente y quería tomar el aire. – lo bueno de beber es que me hace buena mentirosa. Leo me observa no muy convencido, pero luego asiente y le da un sorbo a su copa.
- Voy a ver donde se ha metido Aaron – se excusa Naim y nos deja a solas. Leo observa cómo se va y luego posa su mirada en mí. Me dedica una sonrisa a medio lado y me besa en la mejilla.
- Estás congelada, pero sobre todo muy, muy sexy – dice mientras me mira de arriba abajo sin disimulo alguno.
- Tu también estás muy sexy – me muerdo el labio inferior y veo como le queda de bien los jeans y la camisa.
- ¿Quieres beber algo? – pregunta.
- Sí – si quiero hablar con él necesito que beba. Nos dirigimos hasta la barra y nos pedimos nuestras copas. Leo para no variar, me invita. En otra ocasión hubiera puesto resistencia y le hubiera prohibido pagar mi copa, pero si quiero hablar con él es mejor no hacerle enfadar antes de tiempo. Hablamos de cuatro banalidades mientras bebemos, no sé cuantas llevará él, pero como yo beba dos o tres más terminaré como en la casa de los estudiantes. Creo que Leo lo nota.
- Nena, ¿estás bien? – me dice al oído para que pueda escucharle.
- Si, un poco bebida – me río. - ¿Quieres bailar?
- Vale – asiente con una sonrisa, no sin antes beberse lo que le queda de bebida y la mitad de la mía.
- ¡Te la has bebido casi toda! – lo acuso.
- Ya te lo dije, es mejor que el irresponsable borracho sea yo – se ríe y coge mi mano para dirigirnos donde está toda la gente bailando.
Esta noche está siendo de locura, tengo a Leo cogido de mi mano mientras lo arrastro a la pista de baile, aunque me encantaría que su mano estuviera en otro sitio… ¡bufff que chorradas pienso! El alcohol ya empieza a hacer mella en mí. Solo quiero divertirme, no quiero hablar….ya tendremos tiempo. Está sonando “Sorry” de Justin Bieber y la gente baila como loca. Leo me detiene y me observa con su sonrisa perfecta, ¡Dios! Tengo ganas de besar esos labios…Suelto su mano y empiezo a bailar al son de la música. Él me sigue con entusiasmo, su forma de bailar es mucho menos torpe que la mía, pero también algo irregular. Creo que ambos vamos bastante pedo… La música nos envuelve y mis caderas se mueven solas. Leo está de espaldas a mí y coge mis caderas mientras se une conmigo en un baile que poco a poco está tomando un aspecto de lo más sensual. Alzo los brazos hacía la cabeza de Leo para acariciarle mientras contoneo mis caderas y restriego mi trasero por su entrepierna. Oigo los gruñidos procedentes de Leo mientras él me pega más a él y sus manos abandonan mis caderas para acariciar todo mi cuerpo.
- Nena…- susurra con voz ronca.
- Mmmm – respondo mientras meneo mis caderas de forma más descarada.
- Creo que es la primera vez que te veo bailar así….y me encanta – dice mientras me pega más a él y note como lo he provocado con mi baile.
- Me alegro – sonrío para mí mientras seguimos bailando.
Es entonces cuando Leo me coge de la muñeca y me gira para poder verme la cara. Se está mordiendo el labio inferior y su mirada brilla de forma especial. Le devuelvo la sonrisa y aunque me muero por besarle aquí mismo, me pego a él y le abrazo. Él me devuelve el abrazo y, durante unos minutos, permanecemos así, abrazados…sin que nada importe. Me separo poco a poco de él sin dejar de observar esos preciosos ojos azules que me devoran.
- Nena, ¿sabes bailar bachata? – pregunta mientras arquea una ceja.
- Ehhhh, no… - digo y empiezo a reír. No tiene gracia, pero el alcohol hace que todo me parezca divertido.
- Yo te enseño… - se humedece ligeramente los labios y su mirada se hace más penetrante. Empieza a sonar “Propuesta indecente” y Leo me coloca su mano en la cadera, mientras que con la otra me coge de la mano. – Bailemos – dice en tono sensual.
- Pero yo no sé…
- Solo mueve tus prominentes caderas con la misma sensualidad de antes y deja que yo te guíe – me guiña un ojo y me pega más a él. – Además, tu forma de bailar me enciende más rápido que una cerilla – dice a mi oído. Se me corta la respiración… mientras, mis mejillas están empezando a arder y la culpa no la tiene el alcohol precisamente…
Bailamos esa canción y varias más. Nos hemos dejado llevar, él por la música y quizá por el morbo, yo por el alcohol. No dejamos de restregarnos en cada baile que suena, incluso estamos empezando a estar sudorosos con tanto contoneo; solo hemos parado para beber alguna que otra copa, por lo que el achispamiento no baja, al contrario, sube como la espuma.
- Leo… ¿podemos parar un poco? – pregunto agotada.
- Por mí perfecto – dice mientras se pasa la mano por el pelo.
Nos alejamos del gentío y nos dirigimos hacia una mesa vacía situada al fondo de la sala. Leo me ayuda a sentarme y fijo la vista a mí alrededor. ¿Soy yo o todo se mueve mucho? No sé, ni siquiera sé dónde está Naim o donde están las chicas. Leo coge una silla y se sienta a mi lado. Coge mi mano y la acaricia. Dejo de mirar a la nada y me centro en él. Leo es todo cuanto una chica puede desear. Es un chico divertido, original y sabio, a pesar de ser tan joven, aunque tiene un carácter algo fuerte y oculta muchas cosas…Ambos permanecemos así, sentados, él acariciando mi mano y yo deleitándome con sus caricias, ambos sin decir una palabra. Toda esta noche parece digna de una película de Hollywood. Pero como siempre, esto es la vida real, y en la vida real todo se tiene que estropear en algún momento. Alguien choca con mi silla y me pego un susto que me hace dar un salto en el sitio. Es Lucas, que va con un ciego más grande que el mío. Me observa con una mirada pícara, pero en cuanto ve a Leo se retrae de las sucias intenciones que traía.
- Leeeoooo – rastrea las palabras y se centra en su amigo. – Tíooooo, ¡llevasss toda la noche perdidoooo!! ¡¡Deja a la cría y venteeee!! ¡Te quieroooo pressssentarrr a un pivón!
A pesar de mi embriaguez fulmino a Lucas con la mirada. Ojalá no fuera un delito asesinar a alguien, así podría asestarle un golpe en seco con la silla y abandonar su cadáver en una cuneta. Con pensamientos cada vez más turbios que el anterior, observo como Leo niega con la cabeza y dice en un tono seco.
- Lucas, estoy con ella. Paso. – Lucas observa a Leo atónito y mientras lucha por seguir en pie, posa su asquerosa mirada lasciva sobre mí y veo como articula las palabras “aprovecha ahora que eres su favorita”. Algo dentro de mí se me revuelve con sus palabras y solo quiero gritar que deje de decir esas tonterías.
Leo hace todo lo posible por librarse de Lucas, a pesar de que este le pide varias veces que se vaya con ellos un rato y conozca a “ese pivón”. No sé cómo, Leo consigue que Lucas se vaya con falsas promesas sobre que luego se pasará y conocerá a esa chica y beberá un rato con ellos o yo que sé. Ni siquiera me he molestado a intentar escuchar lo que hablaban. Lucas ha vuelto a desmoralizarme y siento que cada vez me cuesta más respirar. ¿Por qué? ¿Qué he hecho yo para no poder tener un momento feliz? Inmersa en mis más oscuros pensamientos, observo como Leo intenta coger mi mano otra vez, pero rápidamente me aparto y evito su contacto. Leo levanta la vista y me observa extrañado. Hace ademán de volver a tocarme y vuelvo a alejarme.
- ¿Nena? – pregunta. No respondo. Evito su mirada, solo quiero irme de aquí. Tenía que haber hablado de esto en su momento. – Emma, ¿Qué pasa? – esta vez no puedo eludir las manos de Leo y mientras termina agarrándome de un brazo, con la otra mano sujeta mi barbilla para que le mire a los ojos. – Dime qué te ocurre – ordena en tono brusco. He intentado evitar su mirada, pero en cuanto hago contacto visual con él mis ojos empiezan a tornarse cristalinos y Leo se da cuenta. – Nena, ¿Qué ha pasado? Dime qué he hecho mal.
- No es que hayas hecho algo…. quiero irme fuera – suplico. Leo asiente y coge mi mano para ayudarme a levantarme y me lleva al exterior. Fuera hace frío, pero apenas lo noto. Leo me lleva hasta una calle que ahora mismo está desierta.
- ¿Vas a decirme ahora qué te ocurre? Todo estaba bien hasta que ha venido Lucas….
- Odio a ese capullo – mascullo con rabia.
- No es alguien que te llegue al alma, créeme. Bueno, ¿me vas a decir ahora qué mosca te ha picado?
-¿Leo vas a cortar conmigo? – pregunto sin preámbulos.
-¿Qué? – pregunta incrédulo.
- Ahora mismo... ¿Soy solo una más? ¿Soy “tu favorita”? Cuando te canses de mí…. ¿volverás con Colette? – sé que Colette me advirtió que no le dijera nada a Leo, pero necesito saberlo. Necesito saber qué es verdad y qué es mentira.
-Emma, ¿por qué…?
-¡¡Contéstame!! – chillo desesperada. – Leo dime la verdad – digo en tono autoritario.
- ¿Quién te ha metido esas chorradas en la cabeza? – pregunta elevando también el tono.
- ¡He dicho que me respondas!
- Emma ¡No! ¡Joder! – grita malhumorado. – No me creo que después de este fin de semana todavía dudes de mis intenciones.
- No dudaría si dieras más explicaciones en vez de tantas excusas baratas y marcharte – respondo con desdén.
- ¿¡Te estás oyendo lo que dices!? – me acusa con el dedo y noto como empieza a temblar de ira. - ¡Emma déjate de gilipolleces y explícame a cuento de qué me estás echando todo esto en cara!
- ¡El que debería dejarse de gilipolleces eres tú! – chillo. – Llevo creyendo en ti todo este tiempo, ¡defendiéndote de todo lo negativo que escuchaba de ti! Lucas me dijo que el fin de semana que “tenías trabajo” os fuisteis y estuvisteis con chicas por ahí. No ha dejado de repetirme que soy una más y que pronto te cansarás de mí. ¡Y tu estúpida ex novia me abordó en el instituto diciendo que volverás con ella en cuanto me dejes! Desde entonces he pasado las últimas semanas de clase acosada con sus insinuaciones….cada día, escuchando que tú solo me querías para tener sexo…un día y otro…. ¡Colette se metió en mi mente! – un nudo sube de mi estómago para instalarse en mi garganta. - ¿¡Sabes la presión psicológica que es tener todo el trabajo que desempeño en el instituto mientras una asquerosa arpía me acosa con mis mayores miedos!? ¿¡Te puedes hacer una pequeña idea de lo difícil que ha sido para mí seguir confiando en ti a pesar de que Lucas me dijo lo mismo que Colette!? ¿¡¡Puedes!!? – vuelvo a chillar con la poca voz que me queda con tanto grito.
Leo no dice nada. Ni quiera se molesta en desmentirlo. Me observa con una mirada sombría sin abrir la boca en ningún momento. Se intenta acercar a mí, pero vuelvo a alejarme.
-¡No me toques! – amenazo con lágrimas en los ojos.
- ¡Joder no me digas que no puedo tocarte! – grita después de un largo silencio. – Emma, ¿¡por qué coño no me contaste nada!? – me regaña con ira.
- ¡Porque me dijeron que lo negarías! Cosa que por cierto, no has hecho – respondo con desdén.
- No, Emma ¡Todo son patrañas! – bufa y se pasa la mano por el pelo. - ¿Por qué los escuchaste si quiera para empezar? No voy a dejarte, Emma, ¡cuántas veces tengo que decirte que me importas! Lucas es un gilipollas que solo busca que le parta la boca y Colette solo está celosa. ¡Jamás volveré con ella! – brava con fuerza. – Emma, por favor créeme – me pide.
- Me estáis volviendo loca… - susurro mientras me llevo las manos a la cara y me agacho quedándome en el suelo de cuclillas. Al fin le he dicho a Leo todo lo que le llevaba ocultando todo este tiempo.
- Esto era de lo que querías hablar el domingo, ¿no? – pregunta y sin dejar mi posición asiento esperando que comprenda lo duro que ha sido para mí aguantar esta carga. Oigo los pasos de Leo acercarse hasta mí y de repente se agacha para verme mejor.
- Lo siento – susurra. – Siento que hayas pasado por esto sola. Pero tienes que creer en mí. No hagas caso ni de ellos ni de nadie. Nunca te haría daño, y mucho menos de ese modo.
- Pues deja de ocultarme cosas – mi voz tiembla, creo que se terminó mi dosis de valor y doy paso a la versión borracha llorona. – inclúyeme en tu vida…. hazme más caso… - Leo aparta mis manos de mi cara para poder verme y suspira con cierto pesar.
- Emma, no llores, por favor….me destroza tanto verte llorar y saber que es por mi culpa – dice mientras me pega a él y me abraza. Me quedo inmóvil, no rechazo su abrazo, pero tampoco se lo devuelvo. Solo me dejo envolver por sus brazos e intento pensar que todo ha terminado. Que todo lo dicho eran sucias mentiras para difamarlo y que el Leo de este fin de semana es el real…
- Quiero irme a casa… - murmuro.
- Vale, pero debes esperar un poco. He bebido bastante y todavía no ha bajado todo. – Me separa de él y posa sus manos en mis mejillas, con los pulgares se dedica a apartar las lágrimas que bañan mi rostro. Se acerca y me da un beso dulce, un beso que pide a gritos mi perdón. Aparta las manos de mi cara, las coloca en mis hombros y me ayuda a levantarme sin apartar sus labios de los míos. Se separa ligeramente y me sonríe. – Prometo que ni Lucas ni Colette volverán a molestarte, ni decirte nada tan horrible como eso. Tendrías que haber confiado en mí y habérmelo dicho en cuanto ocurrió – suspira. -Ahora entiendo por qué estuviste tan distante antes de tu cumpleaños… - me observa y coloca un mechón detrás de mi oreja.
- No te dije nada porque tenía miedo de que ellos tuvieran razón… quería creer que todo era mentira, pero todo lo que decían coincidía de tal manera que empecé a dudar…quise contártelo, pero no podía…no quería creer que fueras así – el nudo de la garganta se hace más fuerte y callo para evitar echarme a llorar otra vez.
- Nadie volverá a hacerte daño. Me ocuparé de ello… - dice y me vuelve a besar. Cierro los ojos y me dejo llevar por sus cálidos labios, noto como unas últimas lágrimas caen de mis ojos cansados y surcan mi rostro hasta fundirse con nuestros labios unidos por un beso que pedía perdón, un beso que emana protección, pero sobre todo, un beso que suplica ser correspondido para olvidar los fantasmas que tanto me aterraban….


sábado, 23 de abril de 2016

¡Feliz Día del Libro!


Hoy 23 de Abril es conocido por el "Día del libro" o el Día de "Sant Jordi", donde se puede hacer un homenaje como Dios manda a nuestros libros y escritores más queridos.

Es por ello que este post va  a ir dedicado a este maravillosos día, no solo por tener un blog y hacer el paripe típico que se espera, sino porque como lectora, y ahora sobre todo como escritora, este día forma parte de mí y es más especial que nunca.

Dicho lo cual, recuerdo esta fecha en mis años de instituto, donde en la biblioteca organizaba durante unos días un pequeño tenderete ( no sé si debería usar esa palabras, pero hoy me hallo espesa en cuanto a descripciones se trata) y una tienda de la localidad traía un puñado de libros para todo aquel que quisiera comprarlo. Lo bueno era que, al celebrarse en el instituto, nos hacían descuentos y eso siempre me hacía ilusión. Aquellos días me los pasaba dando vueltas por allí, viendo todos los libros, por aquel entonces mi capital no me daba para tonterías, así que muchas veces me quedaba con las ganas de comprarme algún que otro libro que tras leer la sinopsis deseaba leerlo con todas mis ganas. Eso no quitaba el hecho de deambular por allí y examinar cada título o disfrutar del olor a libro nuevo (creo que todos los lectores entenderán a esa sensación)

Dejando atrás viejas historias, quiero desearos hoy un buenísimo día de lectura. Creo que una fecha como está debería ser celebrada más a menudo o al menos tener un poco más de "bombo" por así decirlo. Eso podría potenciar mucho la lectura si se diera ese caso, o al menos eso creo yo. Cuando alguien dice que le aburre leer, es cierto que siento ganas de estrangular a esa persona y enterrar su cadáver en el jardín. Pero como soy una chica civilizada, me limito a soltarle una perorata como una catedral sobre por qué es una osadía decir que "leer libros es aburrido".
Cada uno tiene su gusto, puede que algún libro te guste más que otro o te divierta más o menos, pero no por ello debes presuponer que por ello todos los libros vayan a ser igual de aburridos. Pienso que al igual que existe esa persona especial o tu "media naranja", también existe ese libro que te fleche y te conduzca a este maravilloso mundo que es la lectura, donde podrás vivir un millón de vidas.

Para no alargarme más, solo quiero desearos un maravilloso día mis queridísimos Neverlanders!
Y recordad, da igual el tipo de libro que leáis, ya sea juveniles, de misterio, erótico, clásicos, fantasía o  amorosos, siempre serás lector. No importa si es un libro más largo, más corto o si son cómics, mientras leas, eres considerado lector diga lo que diga cualquiera, pues cada libro es una nueva aventura que descubrir y merece ser leído. Espero que os guste mi collage de libros.

¡FELIZ DÍA DEL LIBRO NEVERLANDERS!


viernes, 22 de abril de 2016

Reseña: Canciones Para Paula

Trilogía de Canciones para Paula




Personajes 
Canciones Para Paula
*Autor: Blue Jeans 

*Fecha: 2014

*Editorial: Everest

*Número de páginas: 678

*Idioma original: castellano

*Género: Romántica

* Primero libro de la trilogía

*Sinopsis:

Paula, una joven a punto de cumplir los 17, se ha citado con Ángel, un chico de 22 años al que ha conocido por internet. Está nerviosa e ilusionada. Los minutos pasan y el chico no llega, por lo que ella decide meterse en un café cercano.
Allí tiene un divertido encuentro con Álex, un desconocido, que casualmente está leyendo el mismo libro que ella. Ambos son jóvenes y guapos... Álex tiene que irse precipitadamente porque tiene un compromiso. Cuando Paula ya se dispone a salir, aparece Ángel y se disculpa por el gran retraso. Él es periodista y esa tarde ha tenido que entrevistar a Katia, la cantante de moda...

 ¿Sabes que te quiero?
*Autor: Blue Jeans 

*Fecha: 2014

*Editorial: Everest

*Número de páginas: 581

*Idioma original: castellano

*Género: Romántica

* Segundo libro de la trilogía

*Sinopsis:

Ha terminado el curso y las Sugus ya disfrutan de sus vacaciones. Es el primer fin de semana de libertad. Estos últimos tres meses no han sido sencillos para Paula. Ángel y Alex ya no están en su vida. ¿Se ha olvidado de ellos?
Lo que pasó en Francia ha dejado una estela de dudas, sentimientos y sensaciones contrapuestos.  Por su parte Mario ha empezado a salir con Diana, Miriam ha comenzado una relación y Cris tal vez se ha fijado en la persona equivocada. El chico del Ferrari parece tenerlo todo muy claro. ¿Conseguirá su propósito?

Cállame con un beso

*Autor: Blue Jeans

*Fecha: 2014

*Editorial: Everest

*Número de páginas: 614

*Idioma original: castellano

*Género: Romántica

* Tercer libro de la trilogía

*Sinopsis:

El tiempo pasa en la vida de Paula.
Nuevas experiencias, nuevos amigos, nuevas dificultades… la distancia es mal rival para le amor.
Tendrá que tomar decisiones importantes, pero ninguna de ellas será fácil. Y menos después de todo lo que pasa en  Londres… Alex está empeñado en convertirse en un gran escritor, aunque tiene otras cosas en su mente que le preocupan.
Diana y Mario, por su parte, se verán envueltos en situaciones al límite donde deberán elegir cuál es la mejor opción. Las Sugus se han distanciado, pero... ¿algún día podrán volver a unirse? En aquellos días de Diciembre parece muy complicado…


*Comentario de la trilogía:

Más que nada, comentar que esta trilogía es muy especial para mí, pues fue la primera que leí. Aún recuerdo cuando la vi por primera vez en la biblioteca del instituto y me llamó la atención. Entonces una chica me dijo que no fuera tonta y que me lo llevara. Yo dije que sería incapaz de leerme un libro tan grueso, pero me convenció de tal manera que al final me lo llevé a casa. A día de hoy, esa chica, que luego se convirtió en mi amiga, le tengo pendiente un pedestal, pues amé este libro como no lo había hecho con otro libro antes. Disfruté del libro y cuando supe que formaba parte de una trilogía casi me da un infarto. Aún recuerdo que lo pedí varias veces prestado en la biblioteca porque no podía comprármelo. Hace un par de años, conseguí comprar la trilogía junto con un capítulo especial en edición de bolsillo, y aunque fue un regalo para mi hermana, muchas veces cojo alguno y lo ojeo un rato y volver a meterme en la piel de Paula.


Esta historia de la mano de Blue Jeans es sencillamente genial. Te transporta al mundo de las Sugus y eres como una más de ellas. Viviendo sus desventuras, amando a ese chico o chica u odiando las matemáticas. Son libros divertidos, fáciles y rápidos de leer. Para el público juvenil, y aunque suelte algún que otro taco, no entra a fondo en el ámbito del sexo…. Blue Jeans ha optado por hacerlo así, aunque es algo que es decisión de él, yo lo veo bien, pues habla del sexo como algo normal entre adolescentes, pero no ahonda en detalles para que siga siendo juvenil o para evitar censura o bueno, por lo motivos que sea. El caso es que, aún así, no deja de ser una historia llena de amor, humor y juventud que recomiendo a toda persona que disfrute de este tipo de historias y quiera vivir en el cuerpo de una chica de diecisiete años enamorada de un hombre de veintidós años.

Como siempre, dejo un enlace para toda aquella persona que aún no haya leído esta trilogía y sienta ganas de hacerlo. En las reseñas anteriores, he colocado un enlace donde tenías la opción de descargarlo o guardarlo en la nube "Google Drive" por ser un único libro. Pero en esta ocasión, os dejo el enlace de un blog donde puedes descargar libros y tal. Sed bueno y dadle las gracias a la persona que se encargue de administrar ese blog, pues gracias a ella podemos tener esta fantástica trilogía. Espero que os haya gustado. 
¡Os quiero Neverlanders! :) xx


lunes, 18 de abril de 2016

Capitulo 35

23 de Diciembre
Ya nos han entregado las notas. Mis calificaciones han sido casi todo sobresalientes y como recompensa mamá y papá me dejarán la casa para hacer una fiesta de pijamas con las chicas. Están deseando que les cuente mi fin de semana, ya que aún no he tenido la oportunidad de hacerlo. Por suerte, ya he terminado casi todo mi trabajo y solo debo llevarme algunas cosas para hacer en Navidad. Tampoco he podido hablar con Naim a pesar de haberle llamado estos días, ya que siempre saltaba el contestador. Una de las cosas buenas es que Colette no ha aparecido por el instituto. Quizá se ha ido a pasar la navidad a casa o no ha querido venir a clase porque ya han terminado los exámenes. En todo caso, me alegra no verle la cara. Con Leo ha sido todo más o menos normal, nos hemos estado escribiendo estos días y hemos quedado en pasar la Nochebuena en el local de David, pues dice que se ha currado un montón la decoración.
Suena “Simple man” de Lynyrd Skynyrd. La ha puesto Alex hace un momento, después de desaparecer de mi cuarto para ir al baño. Mamá y papá se fueron a casa de África y se quedaran hoy a dormir para que tenga mi fiesta de pijamas. Llamé a Alex en cuanto ellos se marcharon, y nada más llegar, nos encerramos en mi cuarto. Nos tumbamos en la cama y, como en los viejos tiempos, escuchamos música mientras hablamos. Alex ya sabe lo ocurrido este fin de semana, y me ha pedido con detalles mi primera vez, me he puesto colorada, pero al final le he contado algunas cosas.
- Emm, ¿en qué piensas? – Alex está en la puerta observándome, entra y trae consigo un bote de helado. Ese fue el que trajo Leo, lo olvidamos por completo, pero bueno, ya comprare un sustituto.
- Pienso en lo caótico que es todo – suspiro. - ¿Cómo mi mayoría de edad ha pasado de ser lo mejor de mi vida a una locura total?
- No lo sé – se encoje de hombros y se sienta a mi lado. - ¿Cuchara? – me ofrece. La acepto y abro el bote de helado.
- ¿No ibas al baño? – pregunto y me meto una cucharada en la boca.
- Y he ido, pero pensé que querrías esto – dice mientras coge una cucharada.
- Siempre quiero chocolate, mmmm, está delicioso – me relamo.
- Aún no me creo que este finde te hayas desvirgado – dice Alex de pronto.
- ¡Por favor no lo digas así! – lo riño.
- Es mejor decirte eso ha decirte que te lo has foll…
- Déjalo Alex – le doy un codazo para que calle de una vez.
- Bueno, sigue sin gustarme ese tío, pero al menos ya te ha incluido en el círculo de vida sexual activa. ¿Quieres que te cuente lo que nos gusta a los hombres? Así la próxima vez que lo hagas se correrá antes de que le dé tiempo a bajarse los pantalones – dice entre risas. En seguida me pongo colorada. ¡Alex no tiene vergüenza!
- No es necesario…- digo entrecortadamente. – Por cierto, dentro de poco vendrán las chicas, ¿quieres quedarte aunque sea para cenar?
- ¿Solo para cenar? – parece desilusionado.
- ¿Quieres quedarte a dormir? – pregunto perpleja.
- Bueno, si vais a ver pelis, podrías poner una de miedo, así en las escenas fuertes os abrazaríais a mi – fantasea.
- ¡Menos lobos caperucita!
- Puedo soñar – se ríe. – Si pedís pizza me apunto, después iré a casa a hacer skype con Aundrey.
- ¿La echas de menos?
- Mucho – dice sincero – pero quiero decirle que no voy en el vuelo de mañana.
-¿Por qué? ¿No vas a casa?
- Emm, si voy, pero le diré que no para darle una sorpresa.
Alex se va mañana a casa para pasar la navidad, y no volverá hasta el ocho de enero. Se le echará de menos por aquí….Suena el timbre y aparecen las chicas con sus mochilas listas para una noche de salón de belleza y cotilleos.
- ¿Alex también se queda? – pregunta Ivana.
- Se quedará solo para cenar – informo.
- Quédate, total, te vas mañana a casa, ¿no? – me sorprende que Martina haya dicho esto, pensé que no me escuchaba cuando lo comenté el otro día.
- Si Emma me deja el portátil, puedo hacer skype rápido y quedarme.
- Alex, puedes hacer skype en mi cuarto mientras nosotras estamos aquí en el salón.
- ¡Guay! ¡Noche de chicas y Alex! – grita con emoción. Todas nos echamos a reír y preparamos las cosas para nuestra fiesta.
Al final hemos hecho lo que Alex quería y hemos pedido pizza, tenemos nuestros pijamas puestos y Alex ha subido a mi cuarto para hablar con Audrey, dejándonos algo de intimidad para hablar. Dani me está haciendo las uñas mientras Martina le hace una trenza de espiga a Ivana y yo les relato mi fin de semana.
- Ay Emma, estoy tan orgullosa, por fin sabes lo que es el sexo – dice Martina con orgullo.
- Guau, no me creo que Leo hiciera todo eso, ha tenido que ser un fin de semana mágico – Daniela siempre ve lo bonito de cada situación.
- Sí…- suspiro soñadora. – Ha sido un fin de semana mágico, pero….
- ¿Pero? – preguntan las tres al unísono.
- Leo y yo nos dijimos que nos queríamos mientras lo hacíamos
- ¿¡En serio!? – chillan otra vez al unísono.
- ¿Y eso por qué tiene motivo para un “pero”? – pregunta Dani.
- No debería de haberlo, el pero viene al domingo por la tarde, cuando volvimos a casa. Estaba a punto de decirle que le quería cuando recordé algo…
- ¿El qué? – pregunta Ivana.
- Naim me hizo un regalo…
- ¿Y qué? Emma, por el amor de Dios, somos tus amigas y puedes contárnoslo todo. ¿Podrías contarlo todo de seguido y dejar de contar las cosas a cuenta gotas? – estalla Martina.
- Vale, vale – suspiro. – Invité a Naim, un amigo de Leo con el que he hecho amistad, a mi cumpleaños, y me hizo un regalo. No lo abrí hasta el domingo porque Leo dejó mi bolso en el coche. Y bueno, cuando fui a decirle que le quería recordé de pronto el regalo. Me puse nerviosa al pensar que podría haberlo perdido, pero estaba ahí y cuando lo abrí no pude dar crédito de lo que vi…. – alargo la mano y cojo la cajita donde está el collar. – Aquí está y tiene pinta de caro… no sé por qué Naim se ha gastado tanto dinero en mí… y no puedo aceptarlo. En cuanto lo vi no pude pensar en otra cosa que fuera en hablar de inmediato con Naim y no le dije nada a Leo, él cree que me lo ha reglado Alex…He intentado llamar a Naim pero no me lo coge y tampoco me responde a los mensajes. Encima estuvo aquí el sábado, me lo dijo mi madre.
Las chicas no dicen nada, Daniela es quién coge la cajita y la abre. Cuando saca la cadena todas ahogan un grito y lo observan con los ojos como platos.
- Emma, es preciosa…- murmura Ivana.
- No puedo creerme que te haya regalado algo tan precioso – dice Dani mientras lo roza con los dedos.
- ¡Y lo que yo no puedo creerme es que tengas tanta suerte y te lleves a todos los buenorros de calle! ¡Y encima te llevan de finde por ahí, te acuestas con uno y otro te regala joyas! ¿¡Y dónde quedo yo!? – dramatiza Martina.
- ¡Por favor Marti no digas eso! – me revuelvo incómoda. Sé que es su forma de bromear, pero no me gusta que se quede en ese aspecto tan superficial.
- Era una forma de hablar mujer – se ríe. – Pero debes darme la razón en que te los llevas de calle.
- No es así...Leo puede, pero Naim es solo un amigo.
- ¿Solo un amigo? Emma, cariño, conozco poco a Naim y se le ve un buen chico, pero un regalo así…- duda Daniela.
- Naim es un chico fantástico – interviene Ivana. – Cuando hablé con él en tu cumpleaños me pareció un chico muy simpático. Y Aaron me lo confirmó también, no tienes por qué preocuparte Emm. Es un chico centrado y aunque no le va tener novia, trata muy bien a las chicas. Aaron dice que cuando una chica le cae bien es considerado con ella, así que no te rayes por el regalo.
- ¿Y por qué no me coge el móvil? – pregunto.
- Para eso no queda muchas respuestas. Aunque una de ellas podría ser que era un regalo de despedida.
- ¿De despedida? – pregunto a Martina.
- Sí – dice esta. – Sabe que nunca podrá tenerte, así que te regala eso como símbolo de despedida para luego alejarse de ti.
- Martina y sus teorías locas señoras y señores – ríe Ivana.
- Puede que tenga el teléfono roto Emm, no le des más vueltas – me tranquiliza Daniela.
- Espero que sea así – suspiro. No debería preocuparme más de esto, debería estar pletórica por mi fin de semana.
- Y volviendo a Leo – retoma Martina, - ¿Qué pasó después? ¿Cómo fue vuestra despedida?
- Apenas hablamos durante el trayecto, y cuando nos despedimos no quería irme – digo sincera. – lo había pasado tan bien que no tenía ganas de volver a la realidad.
- Normal – me dan la razón.
- Leo me insinuó que quería volver a hacerlo antes de despedirnos…. – las tres me observan con ganas de saber más y prosigo. – Yo le dije que no estaba de humor, cosa que era cierta. Pero él no aceptaba un no como respuesta y empezó a meterme mano – noto como mis mejillas se enciende. – como le pedí varias veces que parara porque alguien podía vernos, me llevó a un parking subterráneo que hay aquí cerca, pero conseguí convencerlo para no hacerlo.
- Emma, no puedes negarte cuando se presenta la oportunidad – me regaña Martina.
- ¡Leo es un chico realmente salvaje! – exclama Ivana. - ¿Cómo puede ser tan romántico y luego querer hacerlo en un aparcamiento?
- ¡Ivana no seas tonta! – chilla Martina. – Mirad, lo que hizo Leo es algo completamente normal. Los hombres son así, una vez que prueban el sexo se vuelven adictos. Unos más que otros, pero al fin y al cabo, todos piensan más con lo que tienen entre las piernas que con el cerebro. Leo se portó porque quería desvirgar a Emma, pero una vez conseguido y ahora que la ha probado, obviamente va a querer más, y eso Emma, no puedes reprochárselo. Deberías agradecer que al menos se contenga, otro en su lugar ni te hubiera escuchado, te hubiera quitado las bragas y te habría abierto de piernas antes de decir amén.
Las palabras de Martina, aunque duras, son ciertas. No puedo reprocharle a Leo que quiera mantener relaciones conmigo, es un hombre en plena etapa de actividad sexual, y sé que se está conteniendo mucho conmigo, tal vez sea algo injusta después de todo. Pero no puedo hacerlo con él si en mi mente hay otra persona….
Se establece un silencio sepulcral en la habitación tras las palabras de Martina, me encantaría cambiar de tema, pero lo único que tengo más a mano es lo de Colette y Lucas, y eso no me atrevo a decírselo a ellas todavía. Primero debería saberlo Leo, ¿no? ¡Dios! Necesito decírselo de una vez en vez de hacer como si no pasara nada. Recuerdo entonces la mini fiesta que tuve con mis padres, Afri, Fran y Alex en casa y me doy cuenta de que no les he dicho a las chicas el regalo de mis padres.
- Chicas, ¿a que no sabéis que me han regalado mis papis? – digo muerta de la emoción.
- Que cambio tan radical Emm – dice Martina.
- ¿Qué, qué? ¡Cuenta! - pide Ivana con ilusión. Daniela asiente con una sonrisa para invitarme a hablar y dejar el tema chicos y sexo a un lado. Me levanto y me acerco hasta un estante donde dejé una cajita y se la acerco a las chicas.
- ¡Mirad! – abro la cajita, dejando ver las llaves de un coche y las tres abren los ojos como platos.
-¿¡Te han regalado un coche!? – exclaman las tres al unísono. Asiento y Daniela coge las llaves aún sin creérselo.
- Emma, pero todavía no tienes el carnet – dice Dani aún observando las llaves.
- Todavía, pero dentro de poco voy a examen – explico con una sonrisa.
- ¿Ya? – pregunta Ivana. Solo le dije a ella que había empezado a ir a la autoescuela unos meses atrás. Quería sacarme el carnet lo antes posible para comprarme el coche en cualquier momento y al final ha sido papá quién me ha dado la sorpresa a mí.
- Sí. El teórico estuvo chupado y antes de que el profesor terminara el temario yo me presenté a examen.
- ¿Pero eso se puede hacer? – pregunta Daniela escéptica.
- No lo sé – me encojo de hombros. – Yo me presenté el día del examen y ya está.
- Sigo sin entender cómo puedes con todo y encima te metes en más fregados – dice Martina. – Por cierto, ¿Qué coche es?
- Yo quería un Toyota auris – como el de Naim. – Pero al final mi padre me ha regalado algo más “manejero” según él. Es un Citroën C4 de color plateado. Lo tengo en el garaje y es precioso – suspiro soñadora. - Estoy deseando cogerlo.
- Ya te he dicho que puedo darte una vuelta cuando quieras – escucho a mis espaldas. Alex está apoyado en el marco de la puerta y me observa con una sonrisa. Él ya se sacó el carnet y no deja de chincharme para coger mi coche antes que yo.
- ¡Ni hablar! – grito y Alex empieza a reír.
- Vale, vale – se acerca y se sienta a mi lado. – Hagamos algo divertido – dice con una sonrisa de oreja a oreja.
Pasamos el resto de la noche hablando de tonterías, bebiendo cervezas y viendo pelis hasta que decidimos ir a dormir para que Alex durmiera un rato antes de irse al aeropuerto. Después de echarlo a suertes Alex y yo dormimos en mi cama mientras que las chicas duermen en la cama de matrimonio de mi hermana. Les he dicho que podía dormir en la habitación de mis padres y alguna de ellas en mi cuarto, pero al final se han negado alegando que la cama de África es lo suficientemente grande para las tres.
A las ocho y media Alex y yo dejamos a las chicas durmiendo para ir primero a su piso a recoger su maleta y después lo acompaño hasta el aeropuerto. Pronto cogerá el avión. así que nos despedirnos mientras esperamos al aviso de embarque.
- Alex…. te voy a extrañar – digo mientras me apoyo en su hombro.
- Y yo a ti Emm…- dice con la voz apagada, pero se recupera y empieza a hablar en un tono más alegre – pero tranqui, solo estaré fuera dos semanas. Se pasarán volando.
- Lo sé, pero aún así… - me detengo. El labio ha empezado a temblarme y sé que pronto empezaré a llorar. No puedo evitar recordar nuestra última despedida y todo el tiempo que estuvimos sin saber del otro.
- Vamos Emm, ni se te ocurra llorar, ¿eh? – intenta animarme. Antes de que pueda responder el altavoz me interrumpe.
“Última llamada para los pasajeros del vuelo A- 265 con destino al aeropuerto de Heathrow, Londres.”
- Me llaman – suspira Alex. Ambos nos levantamos y vamos hasta la puerta de embarque cogidos de la mano. Le estoy agarrando con mucha fuerza pero Alex no dice nada, al contrario, él también me tiene agarrada con fuerza. Se gira para mirarme con cierta tristeza, aunque intente disimularlo, sé que también recuerda nuestra última despedida.
- Alex yo… - empiezo a sollozar y Alex me rodea con sus brazos. Me agarra con fuerza y me acaricia la cabeza mientras me susurra que no llore. – Te echaré de menos….
- Emma por favor, deja de llorar – vuelve a repetirme. – Que no me voy a América mujer, estoy aquí al lado – intenta animarme. – Y en dos semanas volveré otra vez para darte por saco todos los días en casa – se ríe y me uno a él. Me separa ligeramente para poder verme a la cara. – Eres pésima para las despedidas.
- Si lo sabes entonces no te vayas – le digo haciendo un mohín. Alex sonríe y pasa sus manos por mi cara para quitarme las lágrimas.
- Emma, no olvides esto, te quiero mucho, ¿vale? Eres la persona que más quiero en este mundo, así que prométeme que estas dos semanas no te vas a meter en ningún lío, ¿vale? Si ocurre algo, cualquier cosa, me vas a llamar. Y si tengo que reventarle la cara a alguien, vendré nadando si es necesario. ¿Me lo prometes?
- Te lo prometo – sorbo ligeramente por la nariz y vuelvo a abrazarle. Alex no se da cuenta del pilar tan fuerte que ha sido siempre en mi vida. Puede que estos últimos años hallamos estados separados, pero la hermandad que nos une se ha hecho aún más fuerte si cabe. No sé si podré prometerle que no me meteré en líos, pues el tema con Leo está pendiente, y sé que cuando lo hable, le necesitaré más que el aire que respiro.
- Disculpe, pero debe subir ya – interrumpe una azafata. Alex y yo damos por finalizado el abrazo y ambos nos observamos con una sonrisa.
- Hasta dentro de dos semanas Emm.
- Hasta dentro de dos semanas Alex – me despido. Alex se acerca y me da un beso en la mejilla y yo agarro su mano con fuerza antes de soltarla y ver como se aleja.
- Su novio volverá pronto, no se sienta triste – me dice la azafata. La observo y lejos de corregirla en su error, asiento mientras las lágrimas vuelven a inundar mi rostro. Sé que soy una dramática y que son solo dos semanas, pero la última vez en cada ocasión que se mudaba siempre decía cosas como “esta será la última” o “volveremos pronto”. Esa última fue de cuando se mudaron a Londres….
****
Pasé la mañana con las chicas que estuvieron conmigo hasta la tarde, pues mamá las invitó a quedarse a comer. No querían dejarme sola sabiendo que acababa de despedirme de Alex, parece una chorrada, pero lo encuentro todo más silencioso cuando él no está. Aunque creo que no soy la única, papá también echa de menos sus largas charlas de fútbol.
He quedado con las chicas en que nos veríamos esta noche, primero nosotras solas y después nos reunimos con los chicos en el local de David. Mamá ha dicho que África y Fran vendrán pronto y pasaran aquí Nochebuena y Navidad. Observo el conjunto para esta noche, vestido y tacones negros. Mis uñas pintadas de rojo destacan junto con mi melena rubia con tirabuzones caídos. Como último detalle, me he puesto el colgante de Naim.
Paso la tarde decorando el árbol de Navidad junto a África mientras mamá prepara la cena, como es costumbre todos los años. Me hubiera gustado que Alex se hubiera quedado, pasar las navidades con él era muy divertido, pero este año, no solo extraño eso, sino que una parte de mi le gustaría hacer esto mismo con Leo, y mi yo interno me dice que con Naim también. Le he cogido mucho cariño a pesar de que nos conocemos desde hace poco, aunque no puedo evitar sentirme algo triste, ya que no me coge las llamadas y eso me tiene bastante preocupada. Espero verle pronto y darle las gracias por el collar.
Lo que pensé que sería una velada bastante tranquila, terminó siendo una cena de lo más animada. Al final resulta que mis abuelos han venido de sorpresa también, aunque mamá me ha dicho que hasta Nochevieja no podré ver a toda la familia ya que mis tíos están fuera de la ciudad.
No salgo de casa hasta más de las doce y media con tanto alboroto como hay en casa. Me reúno con las chicas en un punto intermedio de la casa de cada una y nos dirigimos a la zona donde está toda la fiesta. Pasamos un rato por los pubs que solemos frecuentar cuando hacemos noche de chicas, donde bebemos, bailamos y bueno, Martina coquetea, hasta que Ivana recibe una llamada de Aaron diciéndole que ellos acaban de llegar al local de David y que o nos esperan allí, o nos recoge en su coche.
- Ivana guarda el móvil, aquí nos lo estamos pasando bien. Olvídate de tu novio una noche – dice Martina mientras le da un último repaso con la mirada a un chico que parece que la desnuda con la mirada.
- No empieces Marti – regaña Daniela.
- Vamos Martina, es Nochebuena, hay tíos buenos en todos lados. Además, ya son – saco el móvil y veo un mensaje de Leo y la hora. – Casi las tres de la mañana.
- Aaron dice que está de camino. En breves nos recoge – dice Ivana con su habitual sonrisa.
Efectivamente, a los pocos minutos Aaron nos recogió en su coche. Ivana se sentó de copiloto y nosotras detrás mientras Martina se quejaba por abandonar a un bombón que no dejaba de mirar. Llegamos al local de David y mientras Aaron e Ivana buscaban aparcamiento, las demás nos adentramos en busca de calor. Dejamos nuestros abrigos en el ropero y terminamos desperdigadas. Martina se fue a buscar “un rollo navideño” y Daniela empezó a hablar con David. Como me he quedado sola, me dedico a buscar con la mirada a Leo, al que encuentro charlando con Naim….
Alex se acerca, me da un beso en la mejilla y yo agarro su mano con fuerza antes de soltarla y ver como se aleja