martes, 25 de agosto de 2015

Capitulo 1

25 de Octubre.
Suena el despertador. Lo apago y me giro. Las siete. ¡Maldita sea! Definitivamente odio los lunes. Lo único bueno es que el sábado es el cumpleaños de Daniela y estaremos toda la semana organizando su fiesta. 
Me levanto y me arreglo para ir a clase, me despido de mis padres, cojo el skate y salgo de casa, no sin antes escuchar a mi madre que, como todas las mañanas desde hace tres años, ir al instituto con esa cosa es lo más peligroso que puedo hacer y que de gracias a Dios de que todavía no me haya matado y bla, bla, bla... siempre salgo antes de que termine su discursito mañanero.
Quince minutos después, estoy acercándome al instituto, y diviso a Ivana con Martina que hablan muy animadas para ser lunes. Me acerco lo suficiente como para darles un susto, pero me reprimo la travesura y las saludo normal.
- Buenos días chicas, ¿De qué habláis con tanto entusiasmo un lunes? ¿Ha faltado el de historia?
- Hola Emma, que va, ese nunca falta. Estábamos hablando de la gente que vendrá al cumpleaños de Dani, -dice Martina.
- Ya casi tenemos la lista, solo queda que Daniela le eche un vistazo por si le parece bien o quiere añadir a alguien más. Por cierto, ¿sabéis donde está?
- Detrás tuya para oír si me críticas a la espalda.
Ivana da un grito y todas nos giramos para ver a Daniela reírse por el susto que le ha dado a la pobre Ivana, que intenta darle un puñetazo por semejante susto.
- Entonces, ¿los invitados ya están decididos? -Le pregunto a Daniela.
- Si, aunque tenemos que añadir a dos más, pero no vendrán a la cena, vendrán después, para el botellón.
-¿¡Quiénes son!? -Preguntamos las tres al unísono con gran curiosidad.
- Pues, veréis, se trata de unos chicos algo mayores, tienen 23 años, y son estos chicos que cantan rap, ya sabéis, los que cantan con mi hermano. Vienen mucho por casa y somos muy amigos, así que les comenté que mi cumple era éste Sábado, y dijeron que se pasarían a vernos.
-Dani, corta, ¡dinos quiénes son de una vez! -Dice Ivana bastante inquieta. Sabemos que está colada por Aaron desde que coincidimos en casa de Dani y su hermano lo trajo a él y a otro chico para quedarse a dormir.
-Pues resulta, señorita impaciente, que los chicos que vendrán son nada más y nada menos que Aaron y Leo ¡¡Tachán!!
Ahogamos un grito por la impresión. Ivana se pone enseguida colorada y las demás le damos una exagerada reverencia a Daniela, pues, no solo trae a chicos más mayores, sino que enciman serán bastante atractivos. Es lo que tiene tener un hermano guapo, que sus amigos suelen serlo también. Mientras continuamos hablando de la increíble compañía que tendremos el sábado, todas callamos en cuanto vemos a Sebas pasar; nos ve y me saluda, como es su costumbre. Yo saludo algo tímida, y en cuanto dobla la esquina, mis tres cotillas toman posiciones y me abordan, como siempre, cada vez que nos lo cruzamos.
-Emma, ¿cuándo piensas salir con él? -Empieza Martina
-Si quieres, le puedo decir que venga a mi fiesta, y bueno, ya sabes, botellón, alcohol, luego te acompaña a casa... -Sigue Dani arqueando las cejas.
-Chicas, ¡Dejadlo ya! ¡No me gusta! Es verdad que sí me gustó en un pasado, pero estamos mejor de amigos, ambos lo hemos querido así. Él tiene novia, y yo estoy feliz tal y como estoy, debo estar lista para mi salto a la universidad, seré una tía con éxito, y no necesitaré depender de nadie, y un chico es lo que menos necesito.
-Eso me suena a excusa para decir que no te comes ni una rosca jajaja, venga, no disimules con nosotras, si te gusta, admítelo, y si no pues, te buscamos un novio en la fiesta de Dani, pero Aaron es solo para mí, quedas advertida señorita,- dice Ivana fingiendo una amenaza.
Prefiero que sigan pensando que me gusta, a la verdad. Mis amigas y yo siempre nos lo hemos contado todo, o en mi caso, casi todo. Hay algo que nunca me he atrevido a contarles, no porque me juzguen, eso sé que nunca lo harán, total, ellas han hecho cosas peores y nunca nos hemos juzgado, ni criticado por nuestros actos, pero me siento demasiado ridícula, patética y avergonzada como para que alguien lo sepa.
Es verdad que llevo años enamorada de Sebas, siempre hemos sido buenos amigos y aunque la gente decía que hacíamos buena pareja, siempre hemos bromeado al respecto, aunque se notaba la química entre nosotros. Intenté en muchas ocasiones que me pidiera de salir o dejarle claro mis sentimientos, pero él, o no los pillaba, o se hacía el loco, y siempre que intentaba pasar página, él se aferraba más a mí, y yo era incapaz de detenerle. Pero no hicimos nada, hasta el año pasado, cuando él me pidió que le diera clases de inglés. Quedábamos dos días a la semana, de cinco a siete en su casa, y aunque, en un principio, solo me limitaba a darle clase, al cabo de unas semanas Sebas comenzó a bromear sobre mi cuerpo, las cosas que podría hacerme, como me haría sentir y tal, y yo pensaba que era eso, una broma, pero todo cambió cuando me dijo una tarde que estudiáramos en la cama. Yo me apoyé contra la pared y él se apoyó en la cabecera, empezó a tontear y poco a poco se acercó más y más hasta que apenas quedaba espacio entre nosotros, me acercó hacía él, me agarró de las caderas, me besó en el cuello, y dijo que siempre había deseado hacerme eso; nos enrollamos durante unos minutos, hasta que escuchamos a su hermano entrar en casa con sus amigos. Nos separamos al instante, pero ambos nos quedamos con ganas de más y en vez de dejarlo ahí, lo convertimos en una costumbre y, durante unos meses, nos dedicábamos un rato a inglés y otro a enrollarnos. 
Yo me sentía feliz al ver que mis sentimientos eran correspondidos, pero luego me di cuenta de que Sebas nunca me dijo que me correspondía, solo me decía lo mucho que deseaba mi cuerpo, y entonces comprendí que eso tenía que parar. Él nunca me quiso, solo buscaba rollo sin compromiso, y yo era perfecta para él, no le dejaba hacer gran cosa, pero él se conformaba con cuatro besos y manosearnos un poco por encima.
Una tarde le dejé bien claro que si no me pedía de salir como pareja formal, se acabaron las tutorías. Él intentó persuadirme para continuar así, pero de pronto sonó su móvil, ambos miramos la mesa donde estaba, y reflejado en la pantalla, estaba él besando a una chica. Yo no sabía que tenía novia y comprendí que me había estado utilizando así que, recogí mis cosas y, con lágrimas en los ojos, le pedí que no volviera a llamarme.
Así terminó la única "relación" que he tenido con un chico. Nunca se lo conté a nadie, y nunca lo haré. ¡Bastante humillada me sentía ya! ¿Cómo pudo hacerme eso sabiendo lo que sentía por él? No lo dejó correr, me llamó varias veces e intentó hablar conmigo en el insti, pero le dejé bien claro que me sería imposible perdonarlo, aunque nunca se rindió y aún sigue buscando cualquier excusa para hablarme o saludarme como hace un momento para que no me olvide de él.
Sin darme cuenta, ya es casi la hora del recreo, me he pasado estas tres horas perdida en mis recuerdos y no he atendido en ningún momento. Debo evitar este tipo de cosas, sino no conseguiré aprobar. En el recreo decidimos salir del insti y quedarnos fuera, hasta que nos fijamos en tres chicos muy atractivos que se acercaban a nosotras, resultando nada más y nada menos que el hermano de Dani y sus amigos. 
- Pequeñaja, ¿qué haces tú, aquí fuera en horario escolar? -Dice el hermano de Daniela
-¿Pequeñaja? Austin sabes que cumplo 18 este sábado, ¡deja de tratarme como una niña! Y por cierto, ¿qué hacéis vosotros aquí? Que yo sepa, ya os habéis graduado todos hace bastante, ¿no tenéis nada mejor que hacer, o qué? -Pregunta Dani de forma burlona.
Siempre olvido que la madre de Dani es inglesa, y les puso a sus hijos nombres británicos. En realidad, Daniela se llama Danielle, pero prefirió usar su nombre con la traducción española porque no soportaba que la gente pronunciara mal su nombre.
- Ja, ja muy graciosa. Venimos a buscar a Mario, tenemos que comentarle los cambios que le hemos hecho a la nueva maqueta, dice Austin. Mario va a nuestra clase y también es parte del grupo de raperos de Austin, creo que se llamaban "Dream With Nightmares" o algo así, es lo que tiene que el que mande sea medio británico.
-Si, le hemos añadido dos temas más, y algunas colaboraciones con otros grupos, además a Leo se le ha ocurrido nuevas ideas para el videoclip, -dice Aaron mirando a Ivana, que, está roja como un tomate al ver tanta atención por parte de Aaron. Leo se limita a asentir y a mirarme fijamente, no con una mirada intimidante, más bien, una mirada profunda, como si quisiera decirme algo, pero algo le impidiera hacerlo.
Martina se ofrece en nombre de todas para buscar a Mario, así que terminamos dando la vuelta para ayudarles a buscarlo, al girarme, alguien me agarra del brazo.
Es Leo. Me está mirando con esos profundos ojos azules, no me había dando cuenta, aunque también es verdad que nunca reparé en él en las pocas veces que hemos coincidido. Me agarra con fuerza el antebrazo, y solo despega los labios para decirles a sus amigos que busquen a Mario sin él, que prefiere quedarse esperando y  hablar un momento conmigo.
Me encojo al ver que nadie le parece extraño que Leo muestre algún tipo de interés por mí y ni el hecho de que nos quedemos aquí solos. Una vez que doblan la esquina y los perdemos de vista, me suelta y dice suavizando su tono:
-Espero que no te importe hacerme compañía mientras vienen mis amigos, la verdad es que no tenía muchas ganas de entrar, cada vez que me encuentro a algún profesor, me aborda con varias preguntas para ver si he madurado un poco y ya no soy tan problemático como lo era cuando estudiaba aquí. -Dice Leo tan tranquilo.
-Emmm, no, no me importa, contesto algo cortada y bastante incómoda de que me haya elegido a mí para quedarme con él. -¿Por qué no ha elegido a otra?
-Oye, relájate ¿quieres? No voy a comerte, solo quería que alguien me hiciera compañía.
- Si solo querías compañía, ¿para qué me eliges a mí? Podría haberse quedado Daniela o Martina, a ellas las conoces más que mí, de hecho, es la primera vez que hablamos, contesto algo molesta por decirme que me relaje. ¿Quién se cree que es?
Algo perplejo ante mi respuesta dice: Tal vez tengas razón, pero tú pareces más tranquila que las otras, ni siquiera pensé que me contestarías, así que pensé que nos quedaríamos en silencio hasta que regresaran los demás.
- Si querías silencio, mejor no haberme arrastrado a quedarme contigo, -digo con desdén.  No suelo caer en este tipo de provocaciones, pero su socarronería saca lo peor de mi.
-¡Guau! Menudo carácter te gastas, al final resulta que eres peleona y todo, -me dice con una media sonrisa.
- Peleona se queda corto, no me busques las cosquillas si no quieres disfrutar de una larga soledad hasta que vuelvan los demás, no tengo por qué aguantar tus tonterías. -Digo en un tono más borde del que pretendía, y en cuanto me giro para volver al instituto, Leo me vuelve a agarrar del brazo.
-Oye, no te confundas conmigo, solo bromeaba, intenta decir de forma desinteresada,- pero sus ojos reflejan la pasión que su voz no es capaz de transmitir.
Escuchamos la voz de Austin, que nos indica que ya han encontrado a Mario y viene a buscarnos. De un tirón, recupero mi brazo y le digo: ya vienen tus amigos, así que ya soy prescindible para ti.
Y antes de que le dé tiempo a agarrarme otra vez del brazo, me voy hasta Martina, le susurro que me voy a adelantar a clase y me voy, lo que menos necesito es pelearme con Leo. Nunca habíamos hablado, hemos tenido un par de encuentros en la casa de Dani, pero nunca se dirigió a mí hasta hoy, y solo para molestarme, creo que no caigo muy bien, aunque he de decir que él tampoco me cae bien.
En clase, Ivana me cuenta lo bien que se lo ha pasado con Aaron; parece que ambos tienen buena química por lo que me cuenta, aunque Martina y Daniela enseguida la interrumpen para preguntarme qué he hecho con Leo en el rato que hemos estado solos.
-¡Ya os he dicho que nada! Él ha intentado hablar conmigo, pero solo para buscar pelea y yo he pasado de él, punto.
-Pues, yo diría que no ha pasado solo eso, ¿verdad, chicas?
-Marti tiene toda la  razón, en cuanto te has ido, ha preguntado si seguía en pie lo de ir al cumple de Daniela, y que si tú vas, vendrá más temprano, que le has parecido muy divertida. -Dice Ivana.
- Emma, yo creo que deberías darle una oportunidad, no es mal chaval, es solo que le gusta mucho bromear, mira ven esta tarde a mi casa y me ayudas a organizar lo que vamos a comprar para el botellón, ¿vale? Necesito ayuda, y estas petardas tienen mañana recuperación, por favor, ven, te prometo que no estará ni Leo, ni mi hermano, van a estar toda la tarde grabando los nuevos temas, anda, ¿vendrás?
Me es imposible decirle que no a Daniela, así que termino aceptando su invitación, y en silencio, da por terminada la última clase del día. A la salida del instituto veo a Leo apoyado en la pared.
-¿¡Tú otra vez!? 

2 comentarios:

  1. ¡Hola! omg pinta muy bien y quiero seguir leyendo D: veo que no tienes puestos el gadget de seguidores, cuando lo pongas te seguiré, igualmente iré también a seguir la cuenta de wattpad.
    Un beso y espero seguir leyendo pronto :)

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    1. ¡Hola! Me alegro muchísimo de que mi pequeño proyecto capte tu atención. Acabo de empezar en este blog, así que todavía no le tengo el truco, intentare mejorarlo y ponerme al día con los gadget jejeje. Ahora estoy trabajando en el capitulo 3 y como puedes ver, ya he puesto el gadget de seguidores :) Espero que sigas por aquí y te siga gustando HEAVEN. Miles de besos!! :)

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